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lunes, 6 de febrero de 2012

Ejercicio escolar

Ejercicio escolar


Artemio Ríos Rivera



Tu vida

la frágil existencia

para mi vida, adarga es tu persona

y en astillero te reconstruyo a diario.



Me enfrasco en tu enjuto rostro

friso tus pensamientos

tan rápido como galgo empedernido

no soy noble ni hidalgo

qué bueno que no soy

porque la hidalguía es como un luengo camino

de moho interminable.



Vaya paradoja que enseña la experiencia

-toda una zacapela-

si mi vida es tan frágil

mi adarga la destruye.

viernes, 3 de febrero de 2012

Personajes femeninos en la obra de Emilio Rabasa: remedios del hombre para configurar un concepto de “humanidad”


Personajes femeninos en la obra de Emilio Rabasa: remedios del hombre para configurar un concepto de “humanidad”
Artemio Ríos Rivera 

Como los novelistas de su generación, Rabasa cree que cada personaje y cada situación representan condiciones significativas de la nación.
Carlos Mosiváis

En su Sistema de política positiva o tratado de sociología que instituye la religión de la humanidad, Augusto Comte[1] define, en el apartado, el “Cometido de la mujer”, su concepción de esta mitad de la humanidad y el papel que desempeña en la sociedad positivista. El filósofo nos habla de “la actitud espontánea de toda mujer digna”. Las mujeres, señala, son: “Superiores [al hombre] por el amor, mejor dispuestas siempre a subordinar al sentimiento, la inteligencia y la actividad, las mujeres constituyen espontáneamente los seres intermedios entre la humanidad y los hombres”.[2]
El fundador de la sociología abunda:

Además de la influencia uniforme de toda mujer sobre todo hombre para arraigarlo en la humanidad, la importancia y la dificultad de tal oficio exigen que cada uno de nosotros esté siempre situado bajo la providencia particular de uno de estos ángeles que de él responden al Gran Ser.[3] Este guardián moral comporta tres tipos naturales, la madre, la esposa y la hija. [Las cursivas son nuestras]

Más adelante veremos cómo el vocablo ángeles es utilizado por el narrador de “Novelas Mexicanas”[4] para definir a los personajes femeninos con elementos positivos; fundamentalmente: la mamá de Quiñones, doña Francisca y Remedios.
En este sentido, siguiendo a Comte, tenemos que:

En conjunto [los tres tipos naturales de mujer], abraza los tres modos elementales de la solidaridad obediencia, unión y protección, como también los tres órdenes de continuidad, vinculándonos al pasado al presente y al porvenir.

Obediencia, unión y protección es lo que va a encontrar el protagonista de nuestra serie de novelas en esta vinculación de los tiempos, con su madre en el pasado, lo cual queda de manifiesto en el diálogo interior de Juan ante el lecho mortuorio de su madre:

¡Mi madre se moría! Jamás había yo sentido las torturas de pena igual, pues era muy niño aún cuando perdí a mi padre. Ella era la mitad de mi existencia, mi ángel bueno en la vida, mi maestro en la conducta, mi consuelo en las penas, mi aliento, mi fe para el trabajo que ella misma me enseñara a amar. (lb: 160)

Unión, obediencia y protección vinculados al pasado (representado por la figura materna), al presente (simbolizado en la figura de la esposa) y al porvenir (vinculado a la descendencia, básicamente la hija). Comte ve que “cada uno de ellos responde especialmente a uno de nuestros tres instintos altruistas, la veneración, la adhesión y la bondad”. Doña Francisca, que representa el pasado, es ese ser intermedio entre el hombre y la humanidad; no puede morirse sin asegurar el porvenir de su hijo. Juan solo no podría progresar, integrarse al gran ser que es la humanidad; por eso doña Francisca en su bondad y veneración a su hijo, se siente obligada a entregarlo con la mujer que debe ser su esposa y su presente, porque el hombre no puede estar desligado de la mujer, no progresaría, pues se perdería en su egoísmo. En su lecho de muerte, doña Francisca dice a Juan:

—He rogado al señor cura que mañana mismo hable con Mateo respecto a su sobrina. Esa niña te hará feliz, porque es muy buena; y como yo me voy, necesitas una compañera en la vida. No quiero irme sin saber que pronto será tu esposa. (lb: 162)

Siguiendo lo que el padre del positivismo señala de la mujer, podemos decir que en “Novelas Mexicanas”, la figura femenina juega el papel señalado por Comte. Los tres tipos naturales de mujer están claramente definidos por doña Francisca, la mamá de Juan Quiñones;[5] el objeto de su amor, Remedios, la sobrina de Cabezudo; y su hija, de la que ningún crítico se ha ocupado y que en términos comteanos representa, como hemos visto, el futuro de Juan y de la sociedad misma.
A Remedios–hija, con quien vive el protagonista al relatarnos sus memorias en una larga analepsis, la conocemos al final del ciclo. Para ella es el futuro; lo que nos podría llevar a pensar que la novela queda abierta, no obstante que nos sugiere un futuro de paz y... progreso. Nos dice el narrador en Moneda falsa:

Mi único afán consiste en dejar a mi hija, al morir, bienes de fortuna bastantes para que lleve una vida modestamente cómoda. Lo que don Mateo le dejó, y lo que yo voy pudiendo allegar a costa de mucho trabajo, creo que será lo bastante para que yo muera tranquilo. Remedios le dio su alma llena de bondad y de virtud. No necesita más para ser feliz. (mf 395)

El hombre hereda las riquezas materiales, la mujer, las virtudes y los valores; el hombre, la acción; la mujer, la pasividad que regula a la acción y evita la anarquía. La mujer es la estática que da sentido a la dinámica impuesta por el hombre a la sociedad. Los hombres públicos deben heredar a la nación esa paz, ese camino del progreso y no la incertidumbre, solos no podrían alcanzar ese estado; por eso, aunque los personajes femeninos jueguen un papel aparentemente secundario, son fundamentales para llegar al final feliz, para poder cifrar esperanzas en el futuro, sin sobresaltos, sin abundancia, pero sin carencias. De hecho el ciclo novelesco se genera en función de la existencia de Remedios, este personaje es el verdadero motivador de las acciones de Juan.
Si seguimos el pensamiento comteano, Remedios–hija es la apuesta al futuro de la nación, donde las fuerzas antes enfrentadas[6] han alcanzado un momento de madurez positiva y se encuentran en la reconciliación que permite, pacíficamente, heredar los elementos que facilitan el progreso ordenado de la nación.
Como vemos en estas mujeres, al igual que Felicia, pero sobre todo las dos primeras, su actitud es siempre espontánea hacia el hombre, en este caso hacia Juan. El desinteresado amor femenino, sus consejos y sus sacrificios sirven para que el protagonista camine por la senda del bien y del progreso, hacia una familia bien constituida, la nación es y debe ser una gran familia sin desavenencias fraticidas.
En el caso de los personajes femeninos, su actitud es espontánea porque no hay los dobleces, trampas o mentiras con las que se conducen los hombres en el ámbito de la bola y la gran ciencia (a excepción, tal vez, de Jacinta Barbadillo y las mujeres fáciles representadas por Las Valcuernos), en el espacio de la revuelta, la política y el periodismo. Es espontánea porque es sincera, sin más interés que evitar la degradación del protagonista y de su entorno. El perdón otorgado por Remedios a Juan Quiñones redime al protagonista, pero salva también a su tío, lo rescata de los males de la gran ciudad, de la política y el poder. Aunque hay personajes femeninos que no cumplen los requisitos de la mujer virtuosa, la madre, la esposa y la hija son seres superiores a los personajes masculinos, son seres llenos de amor y no de mezquindad como los varones.
Los personajes femeninos subordinan la inteligencia y la actividad a sus sentimientos, por eso no son personajes protagónicos, digamos activos. Aunque la novela es de una acción vertiginosa, los personajes femeninos son más bien seres un tanto pasivos. Pero una pasividad cuya función es contrapuntear para mantener el equilibrio, para frenar el desenfreno; detener la inercia desbocada de la acción desordenada de los hombres. La pasividad femenina no es defecto sino virtud. No es que sean seres faltos de inteligencia, subordinan la inteligencia al amor; es decir, su inteligencia se manifiesta en actuar amorosamente, en sacrificar su situación personal, incluso su salud o su libertad, en aras de lo que aman, sin pedir a cambio cosa alguna que no sea el que sus seres amados regresen al camino del bien, que vivan en paz para poder progresar y ser felices.
Los personajes masculinos se mueven, de acuerdo con la clasificación positiva de las funciones interiores del cerebro o del alma, por afección. El estado activo es impulsado por inclinaciones personales; esto se debe al interés y la ambición que llevan al egoísmo, a vivir para sí. En contraparte, los personajes femeninos son impulsados por el estado pasivo, es decir, por los sentimientos altruistas, los cuales son generales y especiales y se manifiestan por medio de la afición, la veneración, la bondad o el amor universal que implican simpatía por la humanidad. Por lo tanto, lo que los mueve son los impulsos del bien, del vivir para el prójimo. En ese sentido, aunque los personajes femeninos tienen una actitud pasiva y secundaria, lo que nos pueden llevar a pensar que son relegados, juegan más bien el papel de modelo, de utopía, de aspiración para el positivismo. Entonces su importancia dentro de la novela no es secundaria sino básica. Y más: para fundar no sólo el mundo posible de la literatura, sino la propuesta de humanidad a la que se aspira, la propuesta de nación.
Como vemos, Remedios es mucho más de lo que Marcia Hakala señala; en su opinión:

Remedios, a quien el lector probablemente esperaría ver como protagonista no resulta serlo; su papel es pasivo. Técnicamente, es una ficelle vital, porque su presencia sirve como elemento coherente en el cuarteto, y también porque es la subyacente fuerza motriz para casi todas las acciones de Juan. Pero como personaje, le falta sustancia. Es una variedad de Dulcinea ilusiva, un sueño intangible del héroe. (Hakala: 134)

Sin duda, hay gran similitud entre Dulcinea y Remedios, pero también grandes distancias; Remedios no es sólo un sueño intangible del héroe, ya que al final es una meta alcanzada, Juan se casa con ella, procrean una hija; es cierto, como personajes literarios, las mujeres no están acabadas en la narrativa de Rabasa, pero no por eso su importancia es menor en la exposición de la tesis del autor.
Rabasa, a pesar de inscribirse en la escuela realista de la literatura, no escapa a los elementos del romanticismo en boga en el México decimonónico. Los elementos están presentes, la mujer a pesar de su importancia en la etapa positiva de la humanidad, sigue siendo el ángel del hogar como se ha definido al personaje femenino protagónico del siglo xix, tal parece que dicho ángel, no es tan simple, tal vez sea plano, pero su sustancia está precisamente en ser el ideal de la sociedad. En el capítulo xvi de La gran ciencia, dedicado a Remedios, nuestro escritor le titula “El ángel”, refiriéndose concretamente a dicho personaje femenino. No es el único momento de la narración que tal vocablo es utilizado, como calificativo o sustantivo, para definir a Remedios y a su complemento juvenil, Felicia, la sobrina del padre Marojo, quien siempre hará de positiva Celestina entre Remedios y Juan. En La bola varias veces usa dicho sustantivo para nombrar al señalado personaje:

—¡La pobre Remedios es un ángel! —añadió mi madre. (lb: 145)

Volvió la niña [Felicia] el rostro, iluminado por la luz de una vela expirante, y me pareció que el ángel guardián de mi madre había tomado cuerpo material para servirla (lb: 148)

Sólo otro ángel [Remedios], bueno y puro como ella [doña Francisca], lloraba mis dolores y los de la enferma, y con su dulce cariño los mitigaba quizá. (lb: 161; en todas estas citas las cursivas son nuestras)

Sobre la relación existente de hombres y mujeres en la teoría positivista, Raat comenta:

Comte aseguraba que la mujer era superior al hombre intelectual y moralmente. En la familia la mujer tenía el papel educativo, a ella correspondía elevar al hombre a un plano superior en lo moral. En la sociedad en general, algunos hombres [eran] superiores a otros por la adquisición de riquezas o de poder económico, pero los ricos estaban obligados a usar este poder para el servicio de la humanidad. (Raat, 75:57)

Como los actores masculinos, en el ciclo de Rabasa, siempre se muestran mezquinos y egoístas cuando de acumulación de riqueza o poder se trata, podemos decir que, a pesar de ser menos trabajados literariamente los personajes femeninos, los hombres nunca son superiores a las mujeres; si acaso al final, en la madurez, que asegura el bienestar femenino y en el hecho de rescatar la experiencia que posiblemente servirá a otros de ejemplo.


Referencias bibliográficas

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[1] Todas las citas que vienen a continuación, en este apartado, sobre el cometido de la mujer, son tomadas de: Comte, Augusto (1997), La filosofía positiva, Porrúa, México, pp. 101–102. Los textos presentes en la edición de Porrúa, son selecciones hechas por Francisco Larroyo de las Obras completas de Comte.
[2] Es importante señalar que para Comte el hombre como género es el individuo, sólo importante en función de la humanidad (el ser social, la colectividad); la mujer es quien eleva al hombre a su objetivo social, la humanidad; ella es el ser intermedio que convierte al individuo en un ser social, básicamente con su labor en el seno de la familia.
[3] Al instaurarse la religión de la humanidad, según Comte, el Gran Ser no es un dios metafísico, sino que es justamente la humanidad; esto es, el hombre está al servicio del Gran Ser, de la colectividad, de la humanidad. En ese sentido, somos creación del gran ser, de la sociedad, y debemos vivir para él.
[4] El escritor mexicano, Emilio Rabasa Estebanell nos entrega cuatro novelas, a finales del siglo XIX, enmarcadas en el título de “Novelas Mexicanas”. En este título genérico se inscriben Moneda falsa, La bola, El cuarto poder y La gran ciencia.
[5] Con relación al personaje de la señora Quiñones, que aparece pocas veces en la serie, Elliot S. Glass  señala: “tiene una importante función estructural a través de ‘las novelas mexicanas’, porque aparece en los sueños de Juan, instila la culpa en él y es causa de que reflexione momentáneamente en su conducta. Como Remedios, es la personificación de la resignación estoica y de la pureza moral”. (Glass: 146)
[6] Juan ante Cabezudo; Vaqueril ante Gavilán; liberales enfrentados a los conservadores; militares contra civiles; reformistas contravenidos al clero; liberales en pugna entre ellos y fustigando a los positivistas; etcétera.

viernes, 6 de enero de 2012

¿Cómo se construye un guión de tutoría?

Registro de Asesoría Académica a la Escuela/ Unidad de Aprendizaje para tema en Nahuatl




Escuela telesecundaria estatal “Agustín Yáñez”, clave 30ETV0112T

De Xochiojca, municipio de Zongolica, Veracruz.

Asesor: Artemio Ríos Rivera


Como parte de las actividades que en el marco de la Estrategia Integral para la Mejora del Logro Educativo (EIMLE) se desarrollan por parte de la Secretaria del Educación en el Estado de Veracruz, por parte del equipo técnico de asesoría y seguimiento a la Región Modelo, se trasladó de Xalapa a Orizaba para, desde ésta última población, atender a 13 escuelas de educación básica de la región Orizaba-Zongolica.


En esta segunda semana de trabajo en la región, personalmente me correspondió visitar la escuela telesecundaria de la comunidad de Xochiojca. El primer día nos reunimos con el colectivo de 7 docentes y nos distribuimos para trabajar en relación tutora entre el Asesor Técnico Pedagógico de la Zona escolar 609, y quien esto escribe. Trabajé con cuatro de los docentes un tema de teatro, anclado en los tres grados de secundaria, básicamente en los bloques IV y V, en el ámbito de literatura. El desempeño de los docentes fue desigual y combinado, sólo con un docente cerramos el tema después de dos visitas, quedando pendiente la revisión de su registro de aprendizaje. El compromiso de este maestro fue cerrar el tema con el resto de los decentes que estudiaron lo mismo que él.


El tema de básica está estructurado en el siguiente guión: Título, “LA MUERTE TIENE PERMISO”

Práctica general: Participar en experiencias teatrales.

Prácticas específicas:



1º grado. Escribir una obra corta para ser representada. Bloque V

2º grado. Escribir un guión de teatro a partir de un texto narrativo. Bloque V

3º grado. Leer en atril una obra de teatro del Siglo de Oro. Bloque IV



Temas de reflexión:



*Propiedades de los géneros y tipos de texto

+La posibilidad de crear tramas interesantes alterando la sucesión temporal de los hechos de una historia.

+Las transformaciones necesarias para convertir una narración en obra dramática.

+Lo que se puede cambiar y lo que se debe mantener para no desvirtuar el sentido de la historia.

+El diálogo en el desarrollo de la obra dramática.

+Las dificultades de transformar el diálogo lo que se narra desde una misma voz.

+Tipos de personajes, temas, situaciones y conflictos recurrentes en una obra dramática.

+Recursos retóricos (paradoja, ironía, oxímoron, hipérbole).

+Requerimientos para preparar una lectura dramatizada.

*Organización gráfico de los textos y puntuación

+Uso del espacio y de los signos de puntuación más frecuentes en los textos dramáticos (guiones, dos puntos, paréntesis, signos de interrogación y de admiración, punto y aparte, punto y seguido, puntos suspensivos, coma).



Aprendizajes esperados

+Reconstruir la trama, ambiente y características de los personajes de obras dramáticas breves.

+Interpretar una obra de teatro. Al hacerlo: identificar algunas de sus características literarias; reconstruir algunos valores de la época en que fue escrita.



PREGUNTAS BASICAS, para el inicio del tema, mismas que se hicieron a los docentes de la escuela:



1. ¿Has leído algún texto dramático?, ¿cuál o cuáles?, ¿comenta brevemente?

2. ¿Has asistido a alguna representación teatral?, ¿cuál o cuáles?, ¿comenta brevemente?

3. ¿Qué diferencias existen entre un texto dramático y un texto narrativo?





El trabajo fue individualizado, cada quien en su salón, yo pasaba a cada aula para dar una consigna o revisar sus avances.



Los referentes de las respuestas, en general fueron vagos, tenían que ver con los estudios normalistas o con la experiencia docente en las escuelas, en algún caso hubo referencia a un musical.



Después de haber comentado por separado sus conocimientos previos al respecto, les propuse leer: El capítulo 2 de La escuela y los textos de la BAM, para revisar una tipología de los textos. Después de la lectura les solicité que escribieran algunos elementos que diferencian al texto dramático del narrativo.



Posteriormente de sus respuestas se les pidió leer el texto ¨La muerte tiene permiso¨ de Edmundo Valadés.



A continuación comentaron el contenido del texto que leyeron y respondieron: ¿Qué tipo de texto es, por qué?, ¿cuáles son sus características formales?



Después de sus respuestas leyeron una obra de teatro breve. Los textos fueron distintos, tomados de su biblioteca escolar, aunque la propuesta inicial era leer “La visita” de Eugenio Ruvalcaba, (Carballido, Emilio (antologador), (1985). Avanzada, más teatro joven de México, Editores Unidos Mexicanos, México). Al final de la lectura las preguntas fueron las mismas: ¿Qué tipo de texto es, por qué?, ¿cuáles son sus características formales?



Les pedí que hicieran un cuadro comparativo entre las características formales de ambos textos.



Quedó de tarea convertir en guión dramático el texto de Edmundo Valadés.



Hasta aquí encontré varias dificultades, comentaré a una que es necesario tomar en cuenta para la revisión de la propuesta del tema de aprendizaje. El cuento de Edmundo Valadés (“La muerte tiene permiso”) es muy apropiado para convertirlo a texto dramático, es muy fácil localizar los diálogos y la parte narrativa se puede sintetizar cómodamente para hacer las acotaciones. Sin embargo, no es tan propicio para localizar diferencias entre un texto narrativo y otro dramático, se presta a confusión el hecho de que en el cuento, se utilice el diálogo directo antecedido de guión largo, lo que, generalmente, es una característica del guión dramático.





El tema de estudio podría continuarse así:



Formar un equipo y realizar una lectura dramatizada del guión (Lectura de atril).

De ser posible, con el mismo equipo discutir cómo hacer una representación teatral del texto dramatizado.

Representar la obra de teatro.

Estos últimos tres puntos de la secuencia no fueron trabajados. Es un apunte que dejo demasiado esquemático, que está por desarrollar y probar en la práctica.



Me interesa mucho comentar cómo se dio el trabajo con los alumnos. En la interacción con los docentes me relacioné con los alumnos interesándome por su lengua materna, el náhuatl, mi conocimiento del cual se basa en la más ordinaria comprensión de las toponimias basadas en esa lengua. En este texto quiero rescatar esta interacción.



Con anterioridad, Sandra Ortiz (enlace por parte de la SEP, en Veracruz, de la EIMLE) había planteado la necesidad de preparar temas en náhuatl ya que varias de las escuelas donde estamos interviniendo son bilingües y es necesario compartir, en relación tutora, temas en ésta lengua con el resto del equipo.





El segundo día de nuestra estancia en la región fuimos a Tequila, a la Universidad Veracruzana Intercultural (UVI) sede Grandes Montañas, para estudiar al respecto. Ella trabajó con un grupo de alumnos la leyenda del sol y la luna, yo un breve texto poético.



Elegí el poema “Recuerdo” de Flora Hernández Zepahua. El texto y su traducción, de la misma autora, es el siguiente:



Ihlamikistli

Kualkantzin mewa no nana

Tlakualchwa wan kichiwa tlaxkalmh

No tata wilkualtzin kiyekiihta

Pampa no nana miak pakin.



Kualkantzin kitekah in tlakualli

No tata momeki tkipanos itech kaweyoh

Kualkatzin mohta nochi tlaxoxowik

Kualtzin mohta ika miak kowitl xoxoxowik.





Recuerdo

Muy de mañana se levanta mi madre

Para hacer tortillas de la comida

Muy alegre la contempla mi padre

Al verla alegre y llena de vida



Mi madre de prisa sirve el alimento

A mi padre que el cafetal lo espera

En el verde follaje que es aposento

Del aroma que perfuma la tierra.





Me auxilió Myriam Citlahua Ixmatlahua, estudiante que cursa la Licenciatura en Gestión Intercultural para el Desarrollo en la UVI. Copiamos el texto y su traducción, Myriam lo leyó en voz alta y fue respondiendo mis dudas respecto a la pronunciación, escritura y la derivación de algunos vocablos náhuatl. Le pedí que hiciera una traducción oral sin tomar en cuenta la traducción literaria de la autora. Me pareció que la versión en español, de la autora, era muy poética y dificultaría la comprensión de los alumnos de la telesecundaria y mis posibilidades de explicar el texto. La nueva traducción quedó así:



Recuerdo



Muy temprano se levanta mi madre

Hace comida con tortillas

Mi padre lo ve muy bien

Para que mi madre esté feliz.



Muy temprano sirve la comida

Mi padre necesita trabajar en el cafetal

Todo se ve bonito porque es verde

Todo se ve bonito porque hay árboles verdosos.



Aunque no sé náhuatl, al siguiente día me presenté con los muchachos de tercer grado en su lengua materna. Como se trataba de probar la propuesta y me podía auxiliar de los saberes locales, no trabajé de manera personalizada sino de manera grupal. Con Myriam habíamos preparado un guion para el caso, jugué con una palabra que los alumnos, anteriormente, habían utilizado al mirar mis brazos: Matzomitl (el brazo con pelos). Les dije que mi apodo era matzomitl, que yo era la mano peluda. Aunque ya había empatía desde la visita anterior, creo que este juego creó mayor confianza.



Escribí el poema en el pizarrón y pedí que lo leyeran, después hubo un par de lecturas individuales en voz alta.



Alguno de ellos dijo que estaba mal escrito el poema, comento sus correcciones. Aproveche el momento para hablar de las variantes de la lengua, del carácter comunicativo de las prácticas sociales del lenguaje y que muchas veces es relativo el concepto de lo correcto en lengua, de la importancia del contexto cultural en los actos comunicativos. Puse algunos ejemplos y acordamos que podíamos modificar el poema de acuerdo a las variantes lingüísticas locales.



A la par de la traducción que ellos hicieron del poema, les compartí la traducción poética de la autora y la de Myriam, reflexionamos sobre las variantes en la traducción y acordamos que no había una más correcta que otra, se trataba de versiones diferentes. Al entender eso estábamos entendiendo y respetando al otro, al mismo tiempo que ganábamos respeto para nosotros.



Modificamos el poema con sus propuestas, ahora quedó así:



Inamikilistli

Kualkatzin mewa no nana

Tlakualchiwa wan kichiwa



Tlaxkalmeh no tatah wil kuatzin

Kiykiithta pampa no nana miak pakih



Kualkantzin kiteka tlakuali

No tata moneki tekipanos

Itech kahueyoh kualtzin mohta

Nochi tlaxoxowikkualtzin mohta

Ika miak kowiltl xoxowik



Cabe aclarar que el propósito de la secuencia no tiene que ver con el texto en sí, su escritura y traducción más pertinente. Se trata, desde el enfoque de la enseñanza del español, mostrar una secuencia didáctica que tome en cuenta la lengua materna de los alumnos que cursan en las escuelas de educación básica, que tome en cuenta la diversidad cultural y el diálogo que entre esa complejidad puede propiciarse en las escuelas y hacer significativo aquello de leer para comprender otros pueblos, entre otras cosas.



Después de leer, modificar y traducir el texto, ahora la consigna era memorizarlo para compartirlo en casa con los papás. Varios de los alumnos declamaron su texto memorizado. Ahora se les propuso ilustrar el poema. Después de haber realizado sus dibujos se les pidió escribir un poema de cuatro versos, utilizando como modelo el que habíamos visto. Al preguntar, los alumnos, en qué idioma debían escribir, la respuesta fue: en el que quieran. Trajeron sus trabajos, unos en español, otros en náhuatl. La nueva petición fue que tradujeran sus textos, así todos escribieron en náhuatl y en español.



Los siguientes son algunos de los trabajos que hicieron los alumnos:



Michkiskia

José Juan Ayoctle Quiahuixte

Mewa kuakantzi kompa

Yuwe ix awiyatl ye

Kikiskia se michi iwan

Ekon ki texixiwa



Pescador

Se levanta en la mañana

Va al río donde

Él atrapa un pescado

Y así se lo come.



Panoltia

Wenceslao Tlehuactle Tepole

Nochi tonale ni mehua no nana

Yuan no tata nech huitzkilia

Nech tlapalohua ihuan nech napalohua

Kualka nech maka tlahuali iuan

Cafentzi pampa nias caltlamaxtil

Pampa nimo maxtiti



Buenos días

Todos los días me levanto

Mi padre y mi madre me sonríen

Y me saludan y abrazan

Temprano me dan de comer

Y café para ir a la escuela a estudiar



Sotlawiliwtli

César Ayoctle Tlehuactle

Noknin walkantzin mewa

Yowi tlapakati iwan tlakopa

Pamapa tlatotoniak iwan eko

Tipitzi mo sewia pampa amo

Sotlawuis



Mi hermana se levanta temprano

Va a lavar y regresa con un gran calor

Llega y descansa para no

Cansarse más.



La tarea, como ya lo había señalado, fue compartir el poema memorizado y el producido con sus papás en casa.



Para cerrar la secuencia, los alumnos, con su propia organización y dirección, cantaron el Himno Nacional Mexicano en náhuatl, ofrecimiento que había hecho el Director de la escuela al inicio del trabajo.



Aunque no hubo, con los alumnos, un trabajo personalizado de relación tutora, me parece que de esta narración puedo alimentar un guión de tutoría y, en próxima ocasión trabajarlo en corto de acuerdo a la propuesta metodológica de la relación tutora. Cabe señalar que no hubo seguimiento a la tarea que se dejó para la casa. De ser posible, en próxima visita, investigaremos al respecto.



GUIÓN DE TUTORÍA

TEMA: Ihlamikílistli POESÍA EN NÁHUATL

Diseñador del tema Artemio Ríos Rivera



EL propósito es que el nahuablante reflexione sobre la importancia de su lengua materna en la conformación de español actual, registre la existencia de variantes dialectales respetando su uso, además de que ejercite la escritura creativa en ambas lenguas.

Se propone el tema al aprendiz, quien debe ser bilingüe: hablante del español y náhuatl. Sería ideal que el tutor tenga a la mano un diccionario de náhuatl-español.

Se puede iniciar una presentación, del tutor, en náhuatl, aunque no sea nahuablante, se aclara el punto al aprendiz. Jugar con eso y aprovechar para que el tutor reconozca y registre nuevas palabras o frases propuestas por el aprendiz. Se trata de abrir el diálogo pedagógico y ganar confianza entre los participantes del proceso. Hay que ir intercalando el diálogo en la presentación para que el aprendiz haga lo mismo, presentarse, en su lengua materna aclarando cosas al tutor para que éste entienda.

Ne no toka (me llamo)…

Ni chanti (soy, vivo en)…

Nik tak ponowa itech (vivo cerca de…)

Nech paktia nikinkaus pipilme/nech paktia nikinkaus cone me (Me gusta comerme a los niños)

Coneme nech ilian… “matzómitl” (Los niños me dicen…)

Tlen ki tua moyotl/yolotl… (Qué dice tu corazón)… amitla (nada), ticuintok (palpita), tza tzi tok (llora), tlacuikatok (canta), weweska (ríe)

No natzin nech ta zotla (Mi mamá me mima)

No itzkuin itoka…/No itzkuintena itoka… (Mi perra se llama…)

No tlatlamantli kaje techtepetl itech… (Mi casa está en la montaña cerca de…)

Ahora hay que realizar juntos, tutor y aprendiz, una lista de vocablos del náhuatl que sean de uso común en el español actual.

Una vez realizada la lista, se reflexiona sobre la importancia de la preservación de la lengua náhuatl y su papel en la conformación del español moderno.

Ahora se entrega el siguiente poema al aprendiz. Primero lo lee en silencio y después en voz alta.

Ihlamikilistli

Flora Hernández Zepahua

Kualkantzin mewa no nana

Tlakualchiwa wan kichiwa tlaxkalmeh

No tatah wilkualtzin kiyekiihta

Pampa no nana miak pakin.



Kualkatzin kitekah in tlakualli

No tata momeki tekipanos itech kaweyoh

Kualtzan mohta nochi tlaxoxowick

Kualtzin mohta ika miak kowitl.



Una vez leído, se le pregunta de qué trata. Ahora se le pregunta si hay alguna palabra que deba escribirse de otra manera. De ser así, se le pide que reescriba el poema cambiando las palabras que considera se deban de escribir de manera diferente.

Se lee la versión nueva, se compara con la versión de Flora Hernández y se reflexiona sobre las variantes del náhuatl y su validez, se recuerda que en español existen reglas regionales, como en el caso de la acentuación: sabes (México) y sabés (Argentina), corres y corrés, etcétera, y que en ambos casos en correcta la forma en que se usan esos vocablos.

Ahora se le pide que escriba una traducción del poema de Flora Hernández. Se le muestra una traducción poética, una traducción literal y se compara con su traducción, acercando significados, poniendo en común algunas cosas y reflexionando entre las diferencias, sobre todo entre la traducción poética (realizada por la misma poetiza) y las traducciones literales. Ver la existencia de la rima y del lenguaje figurado.

La traducción poética es la siguiente:

Recuerdo

Muy de mañana se levanta mi madre

Para hacer tortillas de la comida

Muy alegre la contempla mi padre

Al verla alegre y llena de vida.



MI madre de prisa sirve el alimento

A mi padre que el cafetal lo espera

En el verde follaje que es aposento

Del aroma que perfuma la tierra.





Traducción literal

Muy temprano se levanta mi mamá

Hace comida con tortillas/hace tortillas con comida

Mi padre lo ve muy bien

Para que mi mamá esté feliz.



Muy temprano sirve la comida

Mi padre necesita trabajar en el cafetal

Todo se ve muy bonito porque es verde

Todo se ve bonito porque hay árboles verdosos.



Ahora se le pide al aprendiz que escriba un breve poema o pensamiento para un ser querido, basta con cuatro líneas versales. El texto puede ser en español o en náhuatl.

Una vez escrito el texto se lee y se comparten comentarios al respecto entre tutor y tutorado. Después se le pide que haga una traducción del su texto. Hecha la traducción se cometa. De ser posible se pide al aprendiz que comparta su texto, en lengua materna, con sus seres queridos en casa. Se le pide que también esa tarea la incluya en su registro de aprendizaje.





martes, 6 de diciembre de 2011

Presentación en Xalapa de Mujeres del viejo y Nuevo Mundo

Presentación en Xalapa de Mujeres del viejo y Nuevo Mundo


Leticia Guadarrama



El libro de poesía Mujeres del viejo y nuevo mundo se presentó en la librería “La Rueca de Gandhi” el pasado viernes 24 de septiembre, ante un concurrido auditorio que reunió a amigos y alumnos del poeta y promotor de la cultura Artemio Ríos. Mirna Romero, poetiza del grupo adict@s a la poesía, y Julio César Martínez, escritor y docente de la Universidad Veracruzana, presentaron dos visiones de este poemario y de la obra completa del autor.

Eligio Ramírez Ríos, empresario de la Librería, al inicio del evento, solicitó al auditorio un minuto de silencio para recordar a las recientes víctimas de la violencia en el Estado de Veracruz.

El poemario salió a la luz como una creación decantada, que escapa a las simplistas clasificaciones entre poesía emocional o racional, y apuesta por lograr la fusión entre la disposición erótica y la creación estética: ¿poesía vivida?

Mirna Valdés moderó la presentación de la publicación, de la cual se dijo que, “poemas como María o La Femme Rouge… surgen como un acto de catarsis adictiva, una composición en la que el autor juega con las palabras y las imágenes, con ritmos largos y entrecortados que emplea para plasmar lo que lo atormenta, lo que lo obsesiona y lo que calla”.

El discurso amoroso se despliega en poemas al amor virginal, la inocencia primigenia, el amor espiritual y sacro, y centralmente en el amor furtivo, “la pasión que abraza en la hoguera del uno al otro, es en los brazos del otro, donde la inocencia se pierde y el nombre del sujeto amado es lo de menos”.

El encuentro entre los cuerpos es también un combate, y al mismo tiempo, un juego en el que se mide la capacidad de abandono y desapego; la libertad de decidir y de hacer; los “sentimientos de propiedad”. Por eso ni la más exacerbada lujuria es suficiente para cerrar la cicatriz: siempre la herida vuelve a sangrar.

Artemio es descortés, brutal, describe sin ambages la posesión carnal. Tras las mujeres que pueblan el viejo y nuevo mundo del poeta, hay historias del cuerpo, recuerdo de los cuerpos, en diferentes latitudes y momentos. Pero, acota el autor, puede haber 20 nombres de mujeres y no pasa nada. Simplemente hay que reconocer la propia naturaleza, la condición biológica y cultural de ser un animal salvaje o más o menos domesticado.

Con una lectura atenta descubramos en los versos de Mujeres ….. de Artemio Ríos, las imágenes, el gesto o la huella del deseo que asedia.

Al final la presentación, en la capital del Estado de Veracruz, devino en celebración a la vida y al amor, la bebida y los ambigús se departieron generosamente.

Presentación del Poemario en Papantla, Ver.


Presentación de "Mujeres del ..." en Espinal, Ver.

Mujeres del nuevo y... Presentación en Xalapa, Ver.


domingo, 11 de septiembre de 2011

Primera presentación

(SDP, DF. 6 de septiembre).- Comienza a circular el nuevo libro "Mujeres del nuevo y viejo mundo", obra antológica de lo mejor de la obra del poeta Artemio Ríos Rivera, de la Ciudad de Xalapa, Veracruz y perteneciente al colectivo Adict@s a la poesía. Sobre este libro escribe Porfirio García Trejo lo siguiente: "Podemos asomarnos aquí a una poesía imaginativa y congruente, vogorosa y detallada, rítmica y auténtica; pesía que seguramente merece ser promovida por los valores literarios que encierra."

La premier del poemario se llevará acabo el próximo sábado 24 de septiembre, y los comentarios estarán a cargo de Julio César Martínez y Mirna Romero, la moderación será por parte de Mirna Valdés. La hora de reunión será a las 14:00 hrs., en la Librería La Rueca de Gandhi. Úrsulo Galván 65 zona Centro, Xalapa, Ver. Habrá chela de honor.

Video del Ejido San José

Evidencia a mitad del proceso...