Tres odas
elementales
Artemio Ríos Rivera/Sandra Ortiz Martínez
Este material fue realizado con la intención de
compartir algunas experiencias del trabajo de promoción de lectura y
escritura. Sistematiza tres secuencias didácticas para promover la lectura y
escritura de textos poéticos. Los ejercicios están basados en odas de Pablo
Neruda, por eso el título de Tres odas
elementales.
Las secuencias han sido probadas
con alumnos de secundaria y docentes, pero pueden funcionar con jóvenes de
preparatoria y universitarios. Las pautas están pensadas en promotores de
lectura y escritura. Sin duda son flexibles y hay más odas de Neruda que
pueden incorporarse con la misma propuesta, todo depende de la imaginación y
las herramientas con las que cuente el promotor.
Hay algunas actividades que son
comunes a las tres secuencias, se señalan en cada caso. El promotor puede
elegir la oda de cada secuencia que sea más de su agrado, para cada secuencia
se sugieren dos y una es comentada con mayor detalle.
Como actividad para mejorar los
textos escritos que producen los alumnos, se incorpora al final una actividad
de corrección que puede ser de mucha utilidad para tener productos de mayor
calidad.
También se incorporan como
comentarios generales algunas recomendaciones sobre las condiciones de
trabajo y tiempo.
En los anexos el promotor
encontrará los poemas sugeridos para el desarrollo de las actividades
propuestas.
|
Actividad de
introducción-sensibilización:
Se sugiere que antes de iniciar
la secuencia se lean poemas para generar un ambiente de cercanía con los textos
poéticos. Estas lecturas iniciales deben ser algo gratuitas, es decir no
detenerse mucho en su análisis, de ser posible no pedir nada a cambio, aunque
podemos dialogar sobre si fueron del agrado de los participantes o no.
Poemas sugeridos: Oda al
albañil tranquilo/ Oda al libro I y
II/ Oda a la alcachofa
Después el promotor deberá pedir
a los alumnos que elijan qué prefieren trabajar, presentando las siguientes
opciones: un guisado, un vegetal o un objeto, registrará cuál es la respuesta más
frecuente y debe continuar según la elección.
Nota: Si el promotor sólo se ha
preparado estudiando a fondo un poema, no puede dar a elegir a los alumnos y
entonces dará inicio a la Oda que haya
preparado.
Secuencias posibles:
A.
|
Oda al caldillo de congrio / Oda al tomate
|
Guisado
|
B.
|
Oda a la cebolla / Oda al maíz
|
Vegetal
|
C.
|
Oda a la bicicleta / Oda a la cuchara
|
Objeto
|
Actividad inicial y
común a las tres odas:
Es necesario que desde el inicio
el promotor tenga una actitud de dialogo y escucha sobre lo que los alumnos
piensan y en este momento se le sugiere considerar las preguntas que se
presentan a continuación, así como registrar en un lugar visible (pizarrón, laptop
con cañón, papel bond, etcétera) palabras o frases de lo que contestan los alumnos
para ir dando cuenta de algunos significados comunes, sin ser exhaustivos o
detenerse demasiado en las respuestas:
Preguntas elementales: ¿te gusta
la poesía?, ¿por qué? Registrar lo frecuente de las respuestas negativas,
generalmente las razones son: porque es aburrida, no le entiendo, es muy cursi,
no ha leído poesía.
Pregunta preliminar ¿Normalmente
de qué habla la poesía? Registrar sobre todo cuando comentan que hablan de amor
y sentimientos.
Después se cuestiona a los
participantes sobre el significado de la palabra “oda”, como manera de
contextualizar el texto que van a trabajar y hacerlo más claro; el significado
de “oda” según la RAE es: composición poética del género lírico, que admite
asuntos muy diversos y muy diferentes tonos y formas, y se divide frecuentemente
en estrofas o partes iguales. ¿Qué es el género lírico? (Wikipedia: género
lírico es un género literario en el que el autor transmite sentimientos,
emociones o sensaciones respecto a una persona u objeto de inspiración.)
En resumen: oda se puede utilizar como sinónimo de poesía
para el ejercicio.
Se sugiere leer y comentar de una
a tres de las odas de sensibilización, de acuerdo al momento y la disposición
de tiempo.
Luego, según la elección del grupo continuar con la Oda A, B
o C.
Oda A:
A.
Oda al caldillo de congrio / Oda
al tomate
Preguntar sobre la alimentación y
la preparación de los alimentos a los participantes, pedir que escriban una
receta de cocina, recordar que debe llevar título, ingredientes y modo de
preparación.
Una vez que se tienen las recetas
de cocina compartir algunas en el grupo. Traer a colación el sabor, el olor, la
textura de los alimentos de que hablan las recetas. El gusto que se tiene por
esos guisos, su importancia regional.
Tener visible el título “Oda al
caldillo de congrio” y el nombre de su autor: Pablo Neruda. Aclarar la palabra
congrio, se puede ir al diccionario, en general, rescatar la noción de que es
un pescado. Preguntar sobre el autor, es importante rescatar su nacionalidad.
Ahora transparentar el título, podría quedar como “poema al caldo de pescado”.
Leer y analizar la oda. Para
la lectura es recomendable que todos puedan acceder al texto escrito, ya sea en
pantalla o impreso. Primero deben leer individualmente, se pueden hacer algunas
preguntas para ubicar el primer acercamiento de comprensión. Después hay que leer en voz alta, todos deben
seguir el texto.
Es necesario dar sentido a las
palabras desconocidas, hasta donde sea posible hacerlo por contexto, el
diccionario será el último recurso. Por ejemplo en “regios camarones marinos”,
para la palabra regios se puede preguntar el gentilicio de Monterrey,
regiomontanos; dividimos las palabras y las relacionamos monte-rey,
regio-montano, montano es a monte, como regio es a rey, ¿por qué los camarones
son regios?
Localizar algunas expresiones en
sentido figurado (comparaciones o metáforas), “cede como un guante”;
“descubierto queda entonces el racimo del mar”; “recoges ajos, acaricia primero
ese marfil precioso, huele su fragancia iracunda”. Para efectos del ejercicio
no interesan las definiciones de figuras literarias, lo importante es que el
alumno pueda pasar del sentido literal al sentido figurado.
Los comentarios nos pueden
conducir a identificar la oda con una receta de cocina, comentar semejanzas y
diferencias (en la oda no hay una lista de ingredientes, por ejemplo, el poeta
se va directamente al modo de preparación, al procedimiento).
Dar algunas pistas como ejemplos
de la adjetivación o el uso de epítetos que hace el poeta en Oda al caldillo de
congrio. (“rosado congrio”, “gigante anguila”, “nevada carne”). Para que haga
uso de ese recurso al reescribir su receta de cocina.
Ahora se les pide que comparen su
receta de cocina con la oda de Neruda, se aceptan comentarios en lluvia de
ideas.
¿Es posible reescribir la receta,
mejorarla, hacerla un poema?, los participantes reescriben su texto. Recomendar
que retomen los comentarios hechos sobre el sabor, el olor, la textura de los
alimentos de que hablan las recetas. El gusto que se tiene por esos guisos y su
importancia regional. Recomendar poner un título creativo.
Lo
común: como actividad de cierre comparten sus poemas y se puede hacer
una antología de la sesión, ya sea electrónica o física. Es muy conveniente
ilustrar la portada, elegir un título acorde al lugar y circunstancia en que se
está produciendo la antología. Hacer un prólogo breve que explique cómo se
formó la antología y su contenido. Es recomendable paginar y hacer un índice.
También es posible realizar el
ejercicio de escritura que aparece después de las tres secuencias didácticas,
se recomienda hacerlo si se dispone de tiempo, pues dará mayor solidez a los
textos que producen los alumnos y publicarlos será un ejercicio más
satisfactorio.
Oda B:
B.
Oda a la cebolla / Oda
al maíz
Preguntar sobre los cultivos de
la región o sobre verduras que utilizan en casa para preparar los alimentos.
Pedir que describan un vegetal, su nombre, uso, color, textura, olor y tamaño.
Para dar idea se les puede leer definiciones de diccionario:
Cebolla: (RAE) Planta hortense, de la familia de las Liliáceas, con
tallo de seis a ocho decímetros de altura, hueco, fusiforme e hinchado hacia la
base, hojas fistulosas y cilíndricas, flores de color blanco verdoso en umbela
redonda, y raíz fibrosa que nace de un bulbo esferoidal, blanco o rojizo,
formado de capas tiernas y jugosas, de olor fuerte y sabor más o menos picante.
Jitomate: (RAE) Fruto de la tomatera, que es una baya casi roja, de
superficie lisa y brillante, en cuya pulpa hay numerosas semillas, algo
aplastadas y amarillas.
Sus descripciones no tienen que
ser significados de diccionario, deben partir de su propia experiencia, de su
interacción con el vegetal, de sus gustos y sus fobias, de sus recuerdos.
Una vez que se tienen los
escritos sobre sus vegetales compartir algunos en el grupo.
Leer y analizar la oda. Para
la lectura es recomendable que todos puedan acceder al texto escrito, ya sea en
pantalla o impreso. Primero deben leer individualmente, se pueden hacer algunas
preguntas para ubicar el primer acercamiento de comprensión. Después hay que leer en voz alta, todos deben
seguir el texto.
Es necesario dar sentido a las
palabras desconocidas, hasta donde sea posible hacerlo por contexto, el
diccionario será el último recurso. Por ejemplo en “escamas de cristal te
acrecentaron”. Escamas: (RAE) Lámina
de origen dérmico o epidérmico, en forma de escudete, que, imbricada con otras
muchas de su clase, suele cubrir total o parcialmente el cuerpo de algunos
animales, principalmente el de los peces y reptiles. Lámina formada por células
epidérmicas unidas y muertas que se desprenden espontáneamente de la piel.
Podemos comentar ¿qué pasa cuando nos exponemos mucho al sol? Se quema la piel.
¿Qué pasa con la piel quemada? Se cae. ¿En forma de qué? De pellejos, te
descamas, de escamas. ¿Qué animales tienen escamas? Las víboras, los peces.
¿Cómo son? ¿Por qué dice el poema?
“escamas de cristal te acrecentaron”.
Al ir dando sentido a las
palabras desconocidas también vamos localizando algunas expresiones en sentido
figurado (comparaciones o metáforas). Insistimos, para efectos del ejercicio no
interesan las definiciones de figuras literarias, lo importante es que el
alumno pueda pasar del sentido literal al sentido figurado.
Redoma: ligarlo a las piezas de laboratorio. Anémona: (RAE) planta. Animal marino parecido a una flor o a una
medusa, su cuerpo, blando y contráctil, tiene en su extremo superior la boca,
rodeada de varias filas de tentáculos.
Redoma y anémona se ligan a la forma de la cebolla.
De Afrodita (Venus) se puede
rescatar que es Diosa del amor, mejor de la sexualidad. Su flor es la rosa.
Cronos, el dios del tiempo, corta los genitales de su padre Urano y los lanza
al mar, de donde surge Afrodita. De ahí que se le conozca como “la diosa nacida
de las olas” o “nacida del semen de dios”, nacida del mar. Por eso el poeta
dice de la cebolla, “redonda rosa de agua”. Posiblemente duplicó la magnolia implica que
juntó dos flores para hacerla redonda y semejar la redondez de los senos
(“Levantando sus senos”).
Hay otras imágenes muy sugestivas
en el texto a las cuales se puede acudir para activar la imaginación del lector
y rescatar la diferencia entre significado literal y figurado: “y nacieron/tus
hojas como espadas en el huerto”, “cebolla,/clara como un planeta”
(comparaciones); “y parece que el cielo
contribuye/dándote fina forma de granizo”, rescatar aquí la imagen con
que el poeta alude a la cebolla picada. “eres para mis ojos/globo celeste, copa
de platino,/baile inmóvil/de anémona nevada”.
Estas sugerencias no agotan el análisis de la oda, sólo apuntan algunos
elementos posibles.
Dar algunas pistas como ejemplos
de la adjetivación o el uso de epítetos que hace el poeta en Oda a la cebolla:
luminosa redoma; tierra oscura; tu torpe tallo verde (torpe tallo,
adjetivación; tallo verde, epíteto); desnuda transparencia. La adjetivación y
el epíteto en literatura ha de entenderse como la habilidad de intensificar la
expresión.
En lluvia de ideas comparar el
significado de la palabra cebolla de diccionario y cómo la describe el poeta.
Solicitar a los participantes que
lean su texto sobre la descripción de un vegetal.
Ahora se les pide que comparen su
descripción con la oda de Neruda, se aceptan comentarios en lluvia de ideas.
¿Es posible reescribir nuestros
textos, mejorarlos, hacerlos poema?, los participantes reescriben su texto. Recomendar
que retomen los comentarios hechos a las imágenes. El gusto que se tiene por
esos vegetales y su importancia regional. Recomendar poner un título creativo.
Como reforzamiento se pueden
leer, de manera gratuita, Oda al tomate, Oda al maíz u Oda a la alcachofa.
Lo
común: como actividad de cierre comparten sus poemas y se puede hacer
una antología de la sesión, ya sea electrónica o física. Es muy conveniente
ilustrar la portada, elegir un título acorde al lugar y circunstancia en que se
está produciendo la antología. Hacer un prólogo breve que explique cómo se
formó la antología y su contenido. Es recomendable paginar y hacer un índice.
También es posible realizar el ejercicio
de escritura que aparece después de las tres secuencias didácticas, se
recomienda hacerlo si se dispone de tiempo, pues dará mayor solidez a los
textos que producen los alumnos y publicarlos será un ejercicio más
satisfactorio.
Oda C:
Preguntar sobre los objetos de uso
cotidiano, sobre los objetos que nos rodean. Preguntar cuáles son los objetos
de su preferencia, ¿por qué?
Deben elegir un objeto y hacer
una descripción del mismo.
Es posible pedir que describan un
objeto de cocina, la cuchara por ejemplo; puede ser un transporte, la bicicleta.
Es recomendable ver la definición de diccionario para apoyar su escrito. En el
caso de bicicleta el RAE muestra un solo significado, de la cuchara hay varios
tipos y significados, sin embargo el básico es el siguiente.
Cuchara: (RAE) Utensilio que se
compone de una parte cóncava prolongada en un mango, y que sirve,
especialmente, para llevar a la boca los alimentos líquidos o blandos.
Bicicleta: (RAE) Vehículo de dos
ruedas de igual tamaño cuyos pedales transmiten el movimiento a la rueda
trasera por medio de dos piñones y una cadena.
Las entradas de diccionario
pueden ser discutidas y cuestionadas, pero hay que conservar el significado
básico. Sus descripciones no tienen que ser significados de diccionario
(evitar, hasta donde sea posible el corta-pega, sin embargo se puede hacer
paráfrasis), deben partir de su propia experiencia, de su interacción con el objeto,
de sus gustos y sus fobias, de sus recuerdos.
Una vez que se tienen los
escritos sobre sus objetos compartir algunos en el grupo. Hacer comentarios,
cuestionar los escritos.
Leer y analizar la oda a la cuchara.
Para la lectura es recomendable que todos puedan acceder al texto escrito, ya
sea en pantalla o impreso. Primero deben leer individualmente, se pueden hacer
algunas preguntas para ubicar el primer acercamiento de comprensión. Después hay que leer en voz alta, todos deben
seguir el texto.
Es necesario dar sentido a las
palabras desconocidas, hasta donde sea posible hacerlo por contexto, el
diccionario será el último recurso. Por ejemplo en cuenca, compararla con la
palma de la mano cuando capturamos algún líquido, pensar en porqué hablamos de
las cuencas de los ojos. La palabra “clavelinos”,
pensar de dónde proviene, llegar a clavel, comentar sobre el color, el aroma y
la forma de la flor, entonces reflexionar porqué la expresión es “labios
clavelinos”. En el caso de “panoplia” se puede ir directamente el diccionario,
(RAE): Colección de armas ordenadamente
colocadas. Relacionar armas con cucharas y la lucha contra el hambre.
Ahora se les pide que comparen su
descripción con la oda de Neruda, se aceptan comentarios en lluvia de ideas.
¿Es posible reescribir nuestros
textos, mejorarlos, hacerlos poema?, los participantes reescriben su texto.
Recomendar poner un título creativo.
Como lectura gratuita puede
compartirse la Oda a la bicicleta y/ las odas al libro.
Lo
común: como actividad de cierre comparten sus poemas y se puede hacer
una antología de la sesión, ya sea electrónica o física. Es muy conveniente
ilustrar la portada, elegir un título acorde al lugar y circunstancia en que se
está produciendo la antología. Hacer un prólogo breve que explique cómo se
formó la antología y su contenido. Es recomendable paginar y hacer un índice.
También es posible realizar el
ejercicio de escritura que aparece después de las tres secuencias didácticas,
se recomienda hacerlo si se dispone de tiempo, pues dará mayor solidez a los
textos que producen los alumnos y publicarlos será un ejercicio más
satisfactorio.
Corrección de la
escritura
Una actividad que pocos maestros
realizan y que es muy necesaria para la formación de alumnos escritores, es la
corrección de los textos. Los escritos que los alumnos hacen pueden parecer
algo muy sencillo, pero es una imagen falsa, pues en ellos ponen a prueba
diferentes habilidades. No desconocemos la dificultad que implica la
corrección, requiere de mucho tiempo y prácticamente es individual, sin embargo
es posible ejecutarla.
Para apoyar el desarrollo de dichas
habilidades de escritura, se recomienda al promotor realizar la siguiente
actividad, ésta le exige que sea solvente en los elementos básicos que están
relacionados con los textos escritos. Siempre es muy útil tener a mano
diccionario y una gramática, aunque el internet también es un gran apoyo.
Cuando se han desarrollado las
actividades anteriores, los alumnos terminan con dos textos escritos: una
receta de cocina o una descripción y un poema. El promotor decidirá cuál de los
dos van a trabajar, pueden ser los dos, aunque es necesario que el promotor
esté familiarizado con la estructura y particularidades de cada tipo de texto.
Se solicita algún voluntario que
desee que su escrito sea revisado en colectivo, si no lo hay, el promotor puede
elegir algún alumno al azar o preguntar, con anterioridad, al maestro
responsable del grupo algún o algunos nombres de alumnos con mayor dificultad para
escribir. Para efectos de revisión colectiva es conveniente trabajar con los
textos más difíciles. Importante crear un ambiente de confianza para que el
productor del texto revisado entienda la importancia formativa del ejercicio y
no se sienta exhibido.
Los textos a revisar deben ser
copiados exactamente como los terminó el alumno en el cuaderno, en un lugar
visible a todos: pizarrón, computadora o papel; si se trata de pizarrón o papel
se sugiere que haya lugar suficiente para señalar cambios y escribir en “limpio”
la nueva versión del texto.
Con el texto visible a todos, es
necesario que el promotor expliqué a los alumnos, que se trata de que en
conjunto se revise y corrija para mejorarlo. Que cada uno opinará, pero que se
dejará al autor que sea él quien resuelva qué cambio se debe hacer y que este
ejercicio les sirve a cada uno para autocorregir sus escritos.
Lo primero que hay que hacer es
verificar que se trate de un texto original, si se trata de una copia, es
necesario señalarlo, no como acusación, sino como un elemento base en la
revisión, pues entonces hay que revisar que el texto en conjunto tenga sentido,
la copia sea correcta y esté adecuadamente referenciada. Como vemos aun copiar
y pegar tiene su grado de dificultad y puede ser útil.
Si se trata de un texto original lo
primero que se debe revisar es el sentido global y coherencia del texto, el
autor debe leerlo en voz alta para todos. En ningún momento el promotor cambiará
el escrito según sus propias consideraciones,
es necesario que pregunte siempre al autor ¿qué es lo que quiso decir? y
lo ayude a lograrlo con claridad en cada modificación que se haga. A veces
tenemos una idea en la mente que no corresponde a lo que escribimos, por eso al
leernos cambiamos palabras, es necesario hacer conciencia de eso, pedir que
vuelva a leer tal y como lo escribió, después compararlo en cómo lo pensó,
tenemos entonces los primero pasos de la autocorrección.
En este momento se revisan los
párrafos y la puntuación, cada párrafo debe corresponder a una idea y si el
nivel de la escritura del alumno es elemental, cada oración debe ser terminada
con un punto; para organizar lo que el alumno quiere comunicar. El ritmo de
lectura del alumno puede ayudar para localizar dónde puede ir una coma.
Localizar de quién se habla y qué se dice de él, buscando dónde termina una
idea y empieza otra puede auxiliar a poner puntos y seguido o aparte. No
siempre es tan simple.
Posteriormente se revisa la
coherencia: que haya claridad sobre el sujeto en cada oración y que éstas
tengan sentido; coherencia entre artículos, verbos y sustantivos en términos de
género, número y tiempo. Es decir llamar
la atención sobre los errores de concordancia.
Después es necesario revisar las
palabras usadas, que sean las necesarias para expresar lo que se desea, que no
se repitan, en este caso apoyar a los alumnos a buscar sinónimos o las palabras
adecuadas.
Finalmente se revisará la
ortografía, sin hacer énfasis en las reglas, sino en generar una memoria visual
y auditiva de los textos escritos. Se pedirá a los alumnos que intenten
recordar cómo se escriben las palabras o que las busquen en el diccionario.
Llamar la atención sobre los verbos conjugados, así no los van a encontrar en
el diccionario, preguntarnos de dónde viene la palabra, de qué verbo; recordar
que lo verbos en el diccionario los vamos a encontrar en infinitivo (terminación
ar, er, ir). Dejar que busquen y no encuentren, reflexionar: ¿por qué no
encuentro tal palabra en el diccionario? Generalmente el alumno infiere: lleva h al principio, no se escribe v sino con b, la palabra inicia c, s
o z, en fin. Un principio pedagógico fundamental es ayudar
a que el alumno piense, compare, infiera, pero que sea él mismo quien encuentre
las respuestas.
Releer en voz alta y silabear las
palabras localizando las sílabas tónicas o la separación de diptongos ayuda
mucha a que el alumno reconozca cómo tildar ciertas apalabras.
Los elementos de sintaxis,
gramática, ortografía y puntuación son temas de reflexión que el promotor de
lectura y escritura debe compartir en el momento de la corrección sin el ánimo
de el alumno memorice reglas sino para que tenga claridad del por qué de la
necesidad de someter su texto a cambios y correcciones. No es lo mismo cajón
que cagón, inglés que ingles, chulo que…, en fin hay tantos ejemplos.
La actividad permite a los
alumnos comprender que ningún texto está terminado al escribirlo, es necesario
revisarlo varias veces y generar más de una versión, es un proceso que, al
inicio, puede parecer cansado, pero que le generará muchas satisfacciones
hacerlo. Al tener un producto limpio y coherente factible de ser publicado.
Apuntes
Generales:
En todos los casos se puede uno
auxiliar de los elementos a los que se dedican las odas: jitomate, alcachofa,
cuchara, libro, cebolla, maíz o bicicleta. Tenerlos en físico. En su defecto se
pueden acudir a imágenes de buen tamaño sobre los elementos, sobre todo el
caldo de pescado o el albañil. Dedicar un tiempo a la observación.
El promotor de lectura y
escritura puede consultar otras odas de Pablo Neruda e incorporarlas, ya sea
como lecturas de sensibilización (previas al ejercicio), gratuitas
(posteriores) o como nuevos instructivos para la detonación de textos.
Las actividades no están pensadas
con tiempos fijos, lo ideal es seguir el ritmo de los participantes. Sin
embargo calculamos que cada ejercicio, el taller de cada oda, puede durar tres horas.
La actividad de corrección de
escritura puede realizarse en una sesión diferente a la de la de las Odas, esto
puede servir para que los alumnos “capturen” sus textos en formato electrónico
y facilitar el inicio en la sesión de corrección.
Si el promotor realiza
actividades con el mismo grupo en sesiones regulares, es posible que el
ejercicio de corrección de escritura pueda usarse también regularmente,
revisando siempre el texto de un alumno diferente. Los alumnos se familiarizan
con el método y cada vez lo aprovechan más. También puede incluir algunas
variaciones como: al inicio organizar parejas que hagan una revisión conjunta
de sus textos y luego hacerlo con sólo un texto con todo el grupo. Es
importante democratizar la revisión de textos, que todos participen.
Referencias:
Cassany,
Daniel (2012). Reparar la escritura.
Didáctica de la corrección de lo escrito. México, Biblioteca para la
actualización del maestro, SEP-Editorial Grao, 129 pp.
Neruda, Pablo
(2008). Antología Fundamental. Pehuén Editores, Chile, 537 pp.
Antecedentes
en la construcción de la secuencia de Tres odas elementales, Ríos Rivera,
Artemio (2012-2013):
Algunos
productos derivados del trabajo con la secuencia Ríos Rivera, Artemio
(2012-2013):