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viernes, 15 de enero de 2016

Diagnóstico educativo para la intervención docente. Apuntes

Diagnóstico educativo para la intervención docente. Apuntes



Sandra Ortiz Martínez/ Artemio Ríos Rivera


El Diagnóstico en Educación se diferencia de otras perspectivas por su interés en investigar las causas que impiden una transición progresiva a niveles de habilidad más complejos e inteligentes; por su interés en conseguir un enriquecimiento y desarrollo de los individuos y por su incidencia en la provocación de cambios en contextos externos cuando éstos no sean los más apropiados para el progreso de los individuos e, indirectamente, de la sociedad.
Ignacio Javier Alfaro Rocher



Introducción

Se considera una cuestión elemental que los docentes de educación básica conozcan a profundidad el marco normativo que regula el trabajo que se realiza en las escuelas; puesto que constituye el horizonte aspiracional de la sociedad, señala lo que se quiere construir como colectivo o lo que se intenta garantizar para cada ciudadano.

La Constitución y las leyes señalan los rumbos por los que las instituciones deben caminar para garantizar un mínimo operativo que, según ciertos criterios y parámetros, aseguren el cumplimiento  equitativo e igualitario del derecho a la educación. Ello, junto con las regulaciones y definiciones específicas plasmadas en el Plan y programas de estudio vigentes, conforman una visión sobre cómo es la sociedad en la que vivimos y a qué exigencias debemos responder.

Está claro, que el Plan y los programas de estudio buscan garantizar las competencias básicas para ejercer la ciudadanía y desarrollarse plenamente como individuo; no obstante, la aparición de una gran cantidad de programas compensatorios o complementarios a la curricula vigente, dejar ver que si bien el horizonte de llegada es claro, los puntos de partida y las articulaciones específicas de la escuela a la vida social en concreto, no.

“Nada es fijo, nada es para siempre, por eso la idea de la mejora continua”


Más allá de lo que normativa o institucionalmente se considera, sabemos que la educación es la base de la sociedad, sobre todo la educación básica; pues en ella se construyen o desarticulan los acuerdos de convivencia social, se promueve la crítica pero, también los consensos provisionales que serán revisados y cambiados cada vez que se considere necesario. Nada es fijo, nada es para siempre, por eso la idea de la mejora continua.

Trabajar en el sector educativo implica construir una mirada propia y crítica, asumir que, aún inconscientemente, muchas veces la institución educativa ha contribuido a la descomposición del tejido social, incluso pensando que actúa en sentido contrario.

La tarea de la escuela y el docente es fundamental, nos atreveríamos a decir que es la más importante sobre cualquier otra institución en términos de producción y reproducción de la vida social. En este marco, la tarea del docente resulta crucial, aunque la responsabilidad es compartida con todo el aparato educativo y los diferentes sectores de la sociedad.

En la actualidad, ante la inexistencia de centros, de verdades absolutas o fijas, el aumento exponencial de la complejidad social demanda afinar la labor educativa hacia espacios de tolerancia y respeto a la otredad. Debemos apostar a la autorregulación a partir de propuestas escolares que partan de un diagnóstico que recupere esta perspectiva amplia, flexible, informada y comprometida con una labor profesional.

“no es que aumente la exigencia, sino la necesidad de descentrar la mirada de lo normativo”

En ese sentido,  no es que aumente la exigencia, sino la necesidad de descentrar la mirada de lo normativo; ampliar la visión y hacer consciente lo inconsciente de nuestra labor, afinar lo que hacemos y saber sus consecuencias más allá del aula a partir de una reflexión que supere el sentido común y se articule a la didáctica, a las ciencias que definen el  por qué, el cómo y para qué del quehacer de la escuela y sus agentes. La reflexión debe ser permeada por la pedagogía, pero también por la sociología y otras ciencias que, sólo desde el sentido común, pudieran parecer ajenas al fenómeno educativo específico que emerge del aula. 

Esto implica que nuestra labor contribuye no solamente a la vida de los demás, al interesarnos en el alumno nos estamos metiendo –a nosotros mismos- en el mismo umbral de atención: si tenemos mejores alumnos, que encuentren en la escuela lo que no se les ofrece en otros espacios, estamos creando condiciones de convivencia habitable para nosotros mismos. Una buena práctica educativa contribuye a conservar y fortalecer elementos rescatables de la coexistencia social, al mismo tiempo que crea condiciones para cambiar lo que sea necesario, sin necesidad de enunciarlo. Interesarnos honestamente por el alumno potencializa el lugar que ocupamos en el concierto social.

En este sentido, es importante considerar el marco normativo como horizonte de derecho, pero también mirar con interés y compromiso la realidad específica que rodea la práctica, como punto de partida y donde nuestra función se articula directamente a la sociedad y nos posiciona como agentes de transformación.

Por ello, queremos destacar la necesidad de establecer un punto medio entre las propuestas de diagnóstico que pueden ser de una exigencia técnica mayor y la información inconexa que se pueda tener de la realidad. Proponemos un acercamiento sistemático y comprensivo a la realidad específica, que pueda ser sostenible para el trabajo cotidiano de los docentes.

Preámbulo metodológico

En el campo del diagnóstico educativo, se han desarrollado propuestas especializadas desde diferentes disciplinas, aunque en las últimas décadas se reconoce la necesidad de realizar diagnósticos integrales, que recuperen los elementos que se entrecruzan en el contexto del aula; así como la dinámica que socialmente existe y la transición permanente en la que se encuentran los alumnos (Alfaro, 2004).

“es común que dicha 
actividad se abandone, 
sustituyendo la comprensión 
por prejuicios que los alejan 
de los alumnos y muchas veces 
eliminan la posibilidad 
de construir empatía”

Se han diversificado los instrumentos, las técnicas, los esquemas de interpretación; los docentes tienen a mano una gran cantidad de recursos para realizar investigaciones profundas sobre su espacio de intervención. No obstante, está claro que el tiempo con el que cuentan no les permite desarrollar indagaciones profundas y, de manera desafortunada, es común que dicha actividad se abandone, sustituyendo la comprensión por prejuicios que los alejan de los alumnos y muchas veces eliminan la posibilidad de construir empatía.

Por ello, en este documento planteamos recomendaciones sencillas que permitan a los docentes integrar, interrogar y analizar la información con la que cuentan para comprender de mejor manera el contexto y al grupo con el cual trabajan. Se trata de tener un recordatorio sobre la cantidad de aspectos que se hacen presentes en el aula y son el referente más inmediato que influye y modifica las maneras en que los alumnos se articulan a la escuela.



Propuesta

Para desarrollar un diagnóstico educativo integral es necesario recuperar, analizar y problematizar toda la información con la que contamos -o tenemos a mano- del grupo escolar y lo que lo rodea, ya sea desde el entorno escolar o bien el comunitario, local, estatal e inclusive nacional.

Sistematizar y analizar la información sobre el contexto y el grupo es imprescindible para desarrollar una práctica oportuna. El docente, por su relación cotidiana con la escuela conoce de muchas maneras características específicas del entorno social y escolar que rodea la vida de sus alumnos, aunque muchas veces ese conocimiento es disperso o no se asume como relevante para tomar definiciones en el aula.

“aunque muchas veces ese 
conocimiento es disperso o
no se asume como relevante 
para tomar definiciones en el aula

Es fundamental que el docente reconozca los ámbitos que están relacionados con su práctica y sepa identificar los elementos que determinan una configuración de relaciones dentro del aula, pues su labor no sólo se desarrolla en ese marco, sino que debe recuperar dicha configuración para articularse crítica y significativamente a ella (Ilustración 1).





                           
                                                                                                                                         






Aunque su intervención toma en cuenta las necesidades de cada alumno particular: su nivel de desarrollo psíquico, emocional y afectivo, es necesario que considere también, las características del grupo que se conforma, pues las relaciones que se construyen ahí modifican significativamente el actuar de los alumnos y, generalmente, sus actividades están encaminadas a trabajar en grupo y de manera colaborativa.

Por ello se recomienda recuperar información en tres niveles: comunidad, escuela y aula. En éste último se integran las características particulares de sus alumnos y las de las relaciones que establecen en el espacio específico del aula como un microsistema social, que funciona con dinámicas específicas.

Hacer este recorrido significa también, reconocer que el aula es un espacio que refleja las relaciones sociales externas y al mismo tiempo es capaz de transformarlas (Ilustración 2).

La cantidad de información que al respecto podemos recuperar es mayúscula y, como es natural, no toda será útil en la definición de rutas, planes o estrategias; no obstante, sugerimos que el docente la tenga en consideración y la analice antes de decidir que no es relevante en su grupo escolar y para el curso o la asignatura particular que está planeando (Ilustración 3).


Los puntos señalados en la ilustración anterior se pueden trasladar a los siguientes indicadores.

Comunidad
Sociedad
Sectores sociales que integran la comunidad, características.
Relaciones de género que prevalecen.
Niveles de violencia, presencia de grupos delincuenciales.
Niveles de alcoholismo o drogadicción.
Espacios públicos y grupos que se encuentran en ellos.
Migración
La comunidad recibe a personas o las expulsa a otros lugares.
Sectores sociales que migran: hombres adultos, mujeres, jóvenes, niños, familias enteras.
Se van o llegan por periodos o de manera permanente.
Situaciones de relación que genera la migración.
Diversidad lingüística o cultural que produce.
Cultura
Lenguas que se hablan en la comunidad: indígenas, extranjeras, sólo español.
Fiestas religiosas, civiles, agrícolas o productivas que se practican.
Religiones que se practican.
Música y artes que se desarrollan (artesanía como arte popular).
Economía
Actividades productivas que desarrollan hombres y mujeres, estacionales o permanentes.
Niveles de ingreso.
Política
Nivel de marginalidad de la comunidad.
Cumplimiento de derechos: servicios de salud, educación y desarrollo social.
Formas de organización comunitaria: autoridades con cargos de elección popular, comisariado ejidal, asamblea comunal.
Escuela
Articulación con la comunidad
Participación de los padres de familia.
Trabajo con música y artes.
Proyectos productivos, de desarrollo social o salud.
Atención a la diversidad
Trabajo con lenguas nacionales y extranjeras.
Trabajo de género y atención a necesidades educativas especiales (NEE).
Desarrollo institucional
Líneas del plan de mejora escolar.
Líneas de desarrollo del Consejo Técnico Escolar.
Aula
Aspectos de diversidad
Estilos de aprendizaje.
Presencia de hablantes lenguas nacionales y extranjeras.
Presencia de alumnos con NEE.
Aspectos familiares
Escolarización de los padres y hermanos.
Herramientas con las que cuentan sus padres y hermanos para apoyar las tareas escolares.
Presencia de alumnos trabajadores.
Presencia de alumnos con familias desarticuladas.
Presencia de embarazo o madres adolescentes.
Relaciones interpersonales
Grupos de colaboración
Relaciones de solidaridad, camaradería, empatía.
Relaciones de genero.
Formación de bandas.
Prácticas de bullyng, marginación y discriminación.
Aspectos del desarrollo del joven
Edades de los alumnos.
Trayectorias escolares. Situación académica.
Características del desarrollo psíquico: temas de interés, sexualidad, conciencia de sí y de los otros.
Características del desarrollo emocional y afectivo: autoestima, empoderamiento, confianza y autoconcepto.


Se recomienda al docente tomar nota sobre los aspectos que pueda recuperar, hacer un registro escrito sencillo, que le permita ver con mayor claridad cómo es la realidad que lo rodea. Dicho escrito debe ser como mejor sirva al profesor: un texto en prosa, un mapa de relaciones, una tabla de dos o más entradas; lo importante es que le permita una panorámica inicial.

Al hacer el recorrido sobre los indicadores, es importante detenerse en aquella información con la que no cuenta y realizar un plan para identificarla, ya sea por medio de la consulta de periódicos y revistas locales o en entrevistas informales con miembros de la escuela o la comunidad.

El docente como un investigador, deberá tener una actitud de curiosidad y de indagación permanente, se preguntará sobre cómo vive la comunidad y cómo ello se relaciona con la vida interna de la escuela y del aula. También como investigador buscará mejores y confiables fuentes de información, intentando siempre mantener una actitud imparcial; pues no es su función juzgar las formas de vida comunitaria o familiar, sino conocerlas para comprender el escenario en el que realiza su labor.

Para mejorar la agudeza de sus diagnósticos, se recomienda al docente, ser un lector constante de los materiales y situaciones que le ofrecen información: publicidad, prensa, eventos sociales (civiles y religiosos), condiciones materiales de vivienda y alimentación, etcétera. Las charlas con sus alumnos también son una fuente importante y confiable de información, pues los jóvenes en la comunidad generalmente comparten una vida social intensa que los conecta a las preocupaciones e intereses de la comunidad.

Cuando el docente consiga la información que hacia falta puede integrarla a su escrito y completar un escenario con todos los matices que le parezcan necesarios y posibles.

Lo central no ha culminado, pues es imprescindible que el maestro interrogué la información y se pregunte ¿cómo impacta su labor?, ¿cómo su labor puede apoyar a los alumnos a modificar situaciones que afecten su desarrollo y la construcción de su autonomía? Se recomienda que tales reflexiones las asiente por escrito también y las tenga a mano para realizar sus planeaciones.


Bibliografía:

Alfaro, I. J. (2004) “Diagnóstico en educación y transiciones”.  REOP. 15 (1). Pp. 67-88. Disponible en: http://www.uned.es/reop/pdfs/2004/15-1-1%20-%20Ignacio%20Javier%20Alfaro%20Rocher.PDF

CGEIB-SEP (2004) Educar en y para la diversidad en el nivel Preescolar.  México: SEP. Disponible en: http://eib.sep.gob.mx/isbn/9685797536trabajo.pdf

CGEIB-SEP (2006). El enfoque intercultural en educación. Orientaciones para maestros de primaria. México: SEP. Disponible en: http://eib.sep.gob.mx/isbn/968592743X.pdf

Marí, R. (2007) “Propuesta de un modelo de diagnóstico en educación”. Bordón 59 (4). Pp. 611-626. Dispobible en: file:///Users/sandraortiz/Downloads/Dialnet-PropuestaDeUnModeloDeDiagnosticoEnEducacion-2582783.pdf

Martínez, A. (2002) “Procedimientos y técnicas del diagnóstico en educación”. Tendencias Pedagógicas 7. Pp. 97-116. Disponible en: http://www.tendenciaspedagogicas.com/Articulos/2002_07_03.pdf




lunes, 14 de diciembre de 2015

Entre activismo y ciencia

Entre activismo y ciencia

[Artemio Ríos Rivera]

Para Alberto Híjar


Uno quiere empezar por el origen
En Germania tal vez
O en Spania, no sé

Centralidad impuesta
El todo es controversia
La parte en consecuencia

Y la señal señala: en el inicio era el desconcierto
Espiral galáctico
Umbral
o colofón
Es cuestión de principios

Líneas
Estrías de pensamiento
Aporías que se tensan
En sutiles rupturas
de búsqueda insaciable
Surcos discontinuos desde la gran ciudad
Pasando por Granada
Jalisco
Lima
Cagliari
Rastreando
Buscando huellas sin certezas

Hablar de un hombre
parece poca cosa
Esto es generación
escuela
Línea discontinua
Tendencia
Disposición de vida

Recóndita raíz
Difuminada
en polémicas filias
Ácida discusión
de andante andar

Escéptica esperanza:
Acracia
Zapata remasterizado
Marxismo
Históricos fantasmas, concretos
—de pensamiento—
Que recorren las vetas cotidianas
Sembrando alternativas
Metódico antimétodo de cuño indeleble
Filosofar de extremo a extremo
Pero desde un solo polo

Continua discontinuidad durante ocho décadas
como decir presencia
en treguas sin descanso

Censurado censor
Crítico opinante
Activista

Agitadores, gritan
Provocadores
Filósofos de mierda
Hacedores de histeria

La búsqueda es constante
Autogobierno
Democracia radical ante el pobrismo
Rebelde dignidad

Volvemos al origen
¿Desde dónde venimos?
¿De Espartaco a Galeano?
¿Desde los macehuales al lumpen citadino?
A partir Villa Ayala, supongo

Uno piensa en la excepción
Pero Ayotzinapa es una cuenta más
en el rosario interminable de la infamia
El opio de los pueblos se fue al basurero
ante la turbulencia de las drogas sintéticas
el cuestionamiento es básico
¿Qué hacer?
Como un quehacer de Lenin

Y necio, como siempre
Enuncias: Lucha de clases
Plusvalía
Explotación
Dialéctica de la subjetividad
Abajo y a la izquierda

Marx ha muerto
—Dicen los científicos—
La ciencia pura lo ha matado,
Entonces —respondes— se trata de la
Dialéctica que lleva a la mayéutica retrospectiva
Volvemos al inicio: hay principios
[ la indecisión no implica
el final de la historia


En: 13 agujas desde Híjar. ANTOLOGÍA DE POESÍA DIALOGANTE.
 Editorial Cisnegro lectores de alto riesgo. México 2015.


lunes, 5 de octubre de 2015

Promoción de la lectura: Actividad para la habilidad lectora. Artemio Ríos Rivera/ Sandra Ortiz Martínez


En equipos leemos mejor

Artemio Ríos Rivera/ Sandra Ortiz Martínez



En este documento presentamos una estrategia sencilla y efectiva para mejorar la lectura de los chicos, la hemos llamado: “En equipos leemos mejor”. En una hora de actividad se realiza el trabajo que en una organización grupal se llevaría 4 horas o más. Los muchachos no se aburren, estudian en colaborativo, están muy activos en un ejercicio donde, la coevaluación y el apoyo mutuo sobre las deficiencias que van identificando, propician un intercambio gratificante muy cercano a relación tutora.
Sin duda muchos de los problemas de aprendizaje, están relacionados con las habilidades de lectura y comprensión lectora. La literatura y las discusiones que se forman a partir de conocer los resultados de diferentes mediciones en el área, nos ilustran con respecto a la centralidad que debe ocupar la comprensión de los textos en la educación. Delia Lerner, al respecto plantea como desafío global para la escuela: “formar practicantes de la lectura y la escritura y ya no sólo sujetos que puedan “descifrar” el sistema de escritura. Es –ya lo he dicho-  formar lectores que sabrán elegir el material escrito adecuado para buscar la solución de problemas que deben enfrentar y no sólo alumnos capaces de oralizar un texto seleccionado por otro.” (2001: 39).
            Los docentes de educación básica, sabemos que tenemos una gran deuda con respecto a la formación de lectores, no obstante, para encarar el reto es necesario deconstruir el problema como un gran todo en pequeñas tareas, pequeños objetivos asequibles. Que los alumnos vayan logrando día a día pequeñas cosas que les devuelvan la confianza en sí mismos, la confianza de que pueden leer de manera adecuada para sí y para un público, de que pueden hacerlo sin sentir vergüenza.
Como sabemos, el Consejo Nacional para prevenir la Discriminación (CONAPRED), ha publicado dos series de cuentos llamados Kipatlas, una de las finalidades es que sean utilizados por los profesores de educación básica, se recomiendan para primaria, pero funcionan muy bien en secundaria. Se trata de incorporar temas de igualdad y no discriminación en la formación de los chicos. Con estas publicaciones se intenta orientar así como ofertar herramientas para la reflexión sobre las diferencias humanas, a dialogar respecto a éstas estableciendo formas de convivencia basadas en la tolerancia y el respeto.
Los cuentos que integran las series son de gran calidad literaria, pues vinculan de manera equilibrada la intencionalidad pedagógica con el desarrollo de la historia y su riqueza narrativa. Sin forzar o plantear situaciones rebuscadas logran mostrar una lección de fraternidad en el reconocimiento de las diferencias; su mensaje es transparente y aunque un cuento puede desatar una rica reflexión amplia y compleja en el aula, el docente puede estar tranquilo si deja la lectura y el análisis en la intimidad de cada alumno.
Por lo anterior, para la actividad “En equipos leemos mejor”, se recomienda utilizar los cuentos que integran las series Kipatlas pues, la sencillez de su escritura y la transparencia de las relaciones que se tejen en las historias que cuentan, no exigen de la intervención del maestro para ser comprendidos o lograr que interpelen la subjetividad de los niños y jóvenes.  Así, el profesor puede centrar el propósito de la actividad en el objetivo sencillo de que los alumnos, con su orientación, se apoyen mutuamente para detectar y superar dificultades de lectura fácilmente identificables al leer en voz alta, tales como: la omisión de letras, sílabas o palabras; la confusión de letras o sonidos; el cambiar de lugar letras o sílabas; las dificultades del ritmo en la lectura (hacerlo muy lento, muy rápido, no respetar las pausas, los signos de puntuación); así como el repetir varias veces las primeras sílabas de una palabra al leer para un público, entre otras dificultades que los niños y adolescentes manifiestan en la lectura. Al avanzar en los aspectos señalados, podemos incorporar otras exigencias que tengan que ver con la comprensión lectora y las propuestas del CONAPRED, por ejemplo.
Si se lee en impreso es necesario tener tres o cuatro ejemplares de cada cuento para ser usados en el mismo equipo, cada pequeño grupo puede leer un cuento diferente. Es posible tener la versión en digital[1] y organizar a los equipos alrededor del monitor de una computadora personal en el aula de computo o bien cada alumno utilizando su Tablet, en este caso puede leer todo el grupo el mismo cuento o cada equipo uno diferente, eso dependerá de lo que el docente tenga planeado como adicional al trabajo en pequeños grupos. Si todos leen el mismo cuento un cierre en plenaria se facilita.
El grupo se organiza en equipos de tres integrantes cada uno, reunidos de manera mixta: con alumnos de diferentes desempeños en lectura. En cada pequeño grupo, sus elementos eligen al integrante que tiene más dificultades para leer; ese lee en voz alta, sus compañeros le van corrigiendo. Es recomendable rotar la lectura en voz alta después de cada capítulo. Se detienen al final de cada sección, ponen en común lo que entienden, releen lo que creen conveniente, pasan al siguiente apartado. Es aconsejable que se apoyen en las ilustraciones al momento del diálogo, incluso pueden auxiliarse en párrafos de la lectura para darle forma a sus comentarios.
Se trata de no hacer pesado el ejercicio, no poner muchas dificultades o exigencias de comprensión. El ritmo y la profundidad del ejercicio es tal cual va emergiendo de cada equipo. Los textos tienen la virtud de ser profundos y ligeros a la vez.
Así trabajan los equipos hasta terminar sus textos. La maestra o maestro monitorea y ayuda a resolver dudas. Se trata de ayudar, no de resolver. La idea es no solicitar nada más que la lectura en voz alta, la corrección y el intercambio de comentarios sobre el texto. No se trata de escribir, hacer resumen, contestar un cuestionario, no, nada. Tampoco es necesario cerrar en sesión plenaria. Pues se busca que la actividad se acerque a la lectura gratuita, para que los chicos queden con ganas de intercambiar los textos y seguir leyendo durante varios días, con la única intensión (aparente) de que mejoren su forma de leer. Hay que engancharlos, no aburrirlos, es posible que ellos se vayan subiendo los niveles de exigencia en el equipo. El docente debe estar pendiente de esas situaciones y colaborar para que el reto cognitivo no los haga perder el interés. Trabajar varias sesiones, varios cuentos de la serie, ayudará a los muchachos a ir superando las dificultades que hemos señalado en algunas líneas anteriores. Al devolver el cuento, el equipo comparte en corto al docente lo que hizo y cómo se sintieron los integrantes. Hay que preguntar si les gustó la actividad y si les gustaría repetirla. Para no apurar a las trinas que tardan más en finalizar el ejercicio, y evitar que quienes ya terminaron se aburran; se recomienda, con éstos últimos, facilitarles el resto de la colección de cuentos para que los hojeen, picoteen su lectura o los empiecen a leer en forma, cualquier cosa que decidan hacer libremente mientras el resto del grupo termina la actividad.

Sugerencias adicionales

Si se tiene el manual de la primera serie de Kipatla, se pueden hacer algunas de las preguntas que vienen ahí sobre la lectura. Ese puede ser el cierre de la secuencia. Alrededor de 24 cuentos de la serie Kipatla están en línea, la lectura de cada uno requiere de 1 hora aproximadamente, paro se respetará el tiempo que tarden los equipos en leer un cuento completo.
Como docente puedo hacer un círculo de lectores de todo el ciclo escolar únicamente con esa colección y solamente con un propósito inicial: avanzar en el abatimiento de las dificultades de lectura en voz alta que hemos señalado con anterioridad. En el transcurso, de acuerdo a los avances registrados, podemos subir la expectativa de nuestros propósitos, incluso se pueden ir escribiendo pequeñas reseñas que en algún momento pueden desembocar en escritos que hagan comparaciones entre los textos leídos.

Bibliografía:

Castelan, A., Rincón Gallardo, P. (2011). Manual de lectura de los cuentos Kipatla. Para tratarnos igual. México: CONAPRED. Disponible en:

Lerner, D. (2001). Leer y escribir en la escuela. Lo real, lo posible y lo necesario. México: SEP, Biblioteca para la Actualización del Maestro.

Petit, M. (1999). Nuevos acercamientos a los jóvenes y la lectura. México: SEP, Biblioteca para la Actualización del Maestro.

PsicoPedagogogia.com. “Dificultades en la Lectura”, consultado el 1 de octubre de 2015, en:  http://www.psicopedagogia.com/articulos/?articulo=436




[1] En la liga:
http://www.conapred.org.mx/index.php?contenido=listado_kipatlas&id_opcion=507&op=507 se presentan todas las publicaciones del CONAPRED, el usuario encontrará en un menú ubicado de lado izquierdo, dos ligas que lo llevan a la primera y segunda serie de cuentos (Kipatla primera serie/ Kipatla segunda serie), en esas ligas podrá descargar uno por uno, cada uno de los cuentos. En dichas páginas, adicionalmente a los archivos en formato PDF, se ofrecen también los audios y sus guiones, así como un archivo multimedia; el docente puede utilizarlos de diferentes maneras y para diferentes fines, en esta propuesta sólo sugerimos el uso del archivo PDF o la versión impresa del material, que también puede conseguirse mediante una solicitud al área de Vinculación del mismo Consejo, en la siguiente liga más información: http://www.conapred.org.mx/index.php?contenido=pagina&id=153&id_opcion=161&op=161

Video del Ejido San José

Evidencia a mitad del proceso...