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viernes, 1 de junio de 2018

CreAprende: Apréndizaje por descubrimiento

CreAprende: Apréndizaje por descubrimiento[1]

 Luisa Fernanda Campos Hernández
Mariana Cordova Cordova


En el mes de mayo del año 2018 tuvimos 2 visitas del maestro Luis Manuel Gónzalez a la escuela telesecundaria de la localidad de La Mancuerna, Tatatila, Ver. Para enseñarnos el uso de las Tabletas (Ipad).

En la primera visita nos enseño cómo funcionaban, qué aplicaciones tienen, a usar la cámara, etc. Hicimos un video de lo que nos gustaba y lo que no nos gustaba de nuestra escuela. Para eso hicimos un guión, tenía que ser de un minuto el video. La grabación del video consistio en el manejo de la cámara, el volumén de la voz, la fluidez, los gestos, el movimiento de manos y tomamos una decisión del paisaje que causaría más interés para usarlo de fondo.

En la segunda visita aprendimos a conectarnos de la Ipad al cañón para ver el video. Tuvimos algunos problemas técnicos: el sonido no se escuchaba bien. Después de ver los videos el maestro Luis sugirió 4 pasos para mejorar el trabajo de cada pareja, los cuales fueron:




1.¿Qué me gusto?
2.Pensar qué puedo mejorar
3. Preguntarle a las otras parejas ¿por qué no hicieron lo que pudieron mejorar?
4. Decirles a los que en ese momento pusieron sus videos, tengo una sugerencia, ¿la quieres oir?

Dimos nuestros puntos de vista de cada video. Tomamos nota de las opiniones de las demás parejas.
También aprendimos a conectarnos de las tabletas al internet.

Por otro lado, el maestro Luis les dio un curso a los maestros de nuestra escuela el día sábado 26 de mayo de 2018 en Pacho Nuevo. Para saber qué hicieron los maestros en ese curso, los entrevistamos. En la entrevista nos dijeron:
Iniciaron con presentación, el maestro Luis les explicó a los maestros el manejo de las tabletas en la educación secundaria. Tuvieron que sacar una cuenta correo electrónico de google, con terminación gmail.com

Con esa cuenta trabajaron con el programa CreAprende. Usaron el buscador Safari.
Después tuvieron un pequeño desayuno de parte del maestro Luis. Trabajaron un programa que sirve para hacer presentaciones con diapositivas.
Luego trabajaron haciendo un texto donde respondieron a las preguntas: ¿Qué era para ellos el aprendizaje? ¿Dónde se aprende? ¿Cómo se parende? Y ¿Qué papel juega la escuela en el aprendizaje?

Esto es lo que están aprendiendo nuestros maestros (Maestra Laura y Maestro Pepe) para que después nos enseñen a nosotros.








[1] Alumnas de 1º grado en la telesecundaria de la comunidad de La Mancuerna, municipio de Tatatila, Veracruz.

lunes, 28 de mayo de 2018

Didáctica y experiencias docentes: Construir nuestra voz

Didáctica y experiencias docentes: Construir nuestra voz[1]
Shantal Meseguer Galván[2]

Lo primero que quiero decir es que Sandra y Artemio escribieron el libro que me hubiese gustado escribir a mí. Sí, porque yo también he sido privilegiada al tener experiencias tan maravillosas como las descritas en su libro, es decir he presenciado el momento justo del nacimiento de un pequeño y apasionado lector, que ocurrió una mañana mientras yo leía en voz alta a un grupo de quinto año La casa embrujada. La transformación de su rostro y el asombro placentero que observé en su mirada fueron la evidencia inequívoca de ese parto, y no requerí de un examen de Planea, Pisa o Ceneval para saberlo o medirlo. El nacimiento de un lector o lectora es otra cosa, solo puede ser explicado por la mitología, la filosofía, la literatura, tal vez por la sociología, la antropología o las ciencias políticas, quizá.

También he estado en el preciso momento en que un escritor de 10 años se forja y emerge  para sí mismo y para los demás, a través de un poema, en el que vacía el miedo y la fustración después de ser testigo del asalto que sufrió su padre.

Sí, por eso hubiese querido escribir un libro como este, para compartir esas experiencias tal como lo hacen estupendamente los autores de Construir nuestra voz[3], pero ahora no se trata de hablar de mí, sino de los autores y amigos Artemio y Sandra, es decir de quienes son las voces que construyen y se construyen en los distintos y diversos apartados del libro.

¿Quiénes son estos autores?
Son ATP[4] o profesores describiendo su didáctica y narrando sus experiencias docentes en la enseñanza del Español, son investigadores que reflexionan, generan conocimiento, lo aplican y divulgan, o son activistas  militantes de la lectoescritura crítica para pensar y actuar en el mundo, o son escritoras, comunicadores o poetas o locos!!!

Pues me parece que Artemio y Sandra cumplen todos estos roles en cada página del libro y de sus vidas, pues opino, en acuerdo con Oralia Bonilla, que escribe uno de los prólogos del libro, que ante el reto enorme que las sociedades contemporánes enfrentamos en la formación de ciudadanía,  las acciones aisladas no bastan, ¡son insuficientes para la reconstitución del tejido social en nuestras comunidades!

Y estos dos aspectos, la formación de ciudadanía y la restitución del tejido social, constituyen en realidad el fondo de la experiencia que nos comparten en su libro, por ello, las estrategias de lectura y escritura son abordadas y comunicadas desde tantas dimensiones. No se trata de leer por leer o de escribir por escribir, solo para mejorar los resultados educativos, se trata de leer el mundo,  de ser y convivir en el mundo, de saber, hacer  y poder en el mundo, pero también de salvarse del mundo a través de la lectura y la escritura.

Sí, salvarse de la escuela, del amor violento, del desamor normalizado, de la telecracia, de la nota roja, del consumismo, etc. Salvarse leyendo y escribiendo.

Quien como escritora sufre el síndrome de la página en blanco, emprende la cacería de las mejores y más precisas palabras, padece la crisis de creatividad en la configuración de un hilo argumental, y pierde el equilibrio al enfrentar una crisis de identidad durante la construcción de su propio locus de enunciación, valora los textos, los aprecia, disfruta el estilo, se encuentra o se escapa de ellos, pero nunca es indiferente.

Quien como lectora descubre mundos, diversidades, lenguas y lenguajes, se involucra en vidas, viajes, sueños, imaginarios y cosmovisones, identifica posibilidades de entendimiento y amplía su capacidad de comprensión, se revela a sí misma en las diferencias y semejanzas con otros, quien hace todo esto, no, no puede permanecer indolente. 

La lectura y la escritura se necesitan, se nutren, se amalgaman en cada ser, conforman los magmas del imaginario social, vinculan con el otro, conforman un dialogo, no pueden atenderse por separado, ni desarrollarse aisladamente y ello queda claro en el trabajo que nos cuentan. Pero tampoco se emprenden separadas del mundo, están situadas y no pueden ser indiferentes al contexto.

Alan Bennett, cuenta esto muy bien en su brevísima novela Una lectora nada común, en la que una  reina decide dejar de serlo al convertirse en una competente y apasionada lectora, es decir que revelarse a sí mismo en la lectoescritura, también es rebelarse y resistirse ante la terminacion de ocupar un lugar único en el mundo, sea un lugar de los de arriba o de los de abajo.

En realidad el libro me ha encantado, tanto su parte más pedagógica que comparte  metodologías participativas, como la anecdótica que narra las experiencias de estudiantes y maestras, asi como la que presenta los estupendos  textos que resultaron del ejercicio colectivo.

En un país de desaparecidos, en el que nosotros mismos  vamos desapareciendo como ciudadanos en cada hecho violento, en un país en que el que día a día perdemos humanidad, perdemos  capacidad de  conmoción, perdemos esperanza y ya solo somos miriadas de ojos acobardados. Construir nuestra voz nos congracia, nos reaparece, pone de manifiesto el poder colectivo que tienen las voces de las jóvenes generaciones, a las que tenemos, como Artemio y Sandra hacen, ¡¡abrirles paso!!

Muchas felicidades y muchas gracias.




[1] Texto leído el 26 de abril de 2018 en el IMAC, Xalapa, Veracruz.
[2] Directora de la Universidad Veracruzana Intercultural.
[3] Ríos, A y Ortiz, S (2018). Construir nuestra voz. Estrategias y evidencias de lectura y escritura. Cisnegro. México.
[4] ATP: Asesor Técnico Pedagógico

miércoles, 11 de abril de 2018

México: el abono para un golpe de estado

México: el abono para un golpe de estado
Artemio Ríos Rivera y Sandra Ortiz Martínez

No somos gente de partido político, en todo caso hemos sido participantes de movimientos sociales y lo seguiremos siendo. Tenemos muy mala opinión de la clase política y una gran desconfianza en ella. En las coyunturas electorales nuestro dilema no es por quién votar, sino acudir o no a las urnas. A veces manifestamos opiniones sobre los procesos electorales motivados por una idea, equivoca tal vez, de equilibrio entre las fuerzas políticas, de equidad.  Nos indignan las  Fake News (noticias falsas), sobre todo el abuso de ellas por los estrategas electorales pagados con nuestros impuestos.

Quizás haya quien piense que somos alarmistas, pero hay elementos que flotan en el ambiente que pueden servir de pretexto para un golpe de Estado o para el actuar de un magnicida “solitario”. Uno se cansa de ver el golpeteo constante de quienes apenas ayer hacían, comprobadamente, lo que hoy critican sin comprobar. Los que a lo largo del siglo XX y lo que va del XXI no hicieron lo que siempre han prometido y, hoy más que nunca, reiteran sus promesas. Los que gritan “allá va el ladrón” mientras ellos se llenan los bolsillos de manera indebida y se burlan del país impunemente. Los que se aprovechan de la ignorancia, de la mala fe o de la necesidad no sólo de una despensa, sino de un nombramiento de confianza que se espera siga o mejore en status y prestaciones.

No creemos que vaya a darse un cambio radical en el país si gana quien está de puntero en las encuestas. Sí sería un acontecimiento histórico para la nación, sin duda sería un parteaguas en la historia del siglo XXI mexicano. Tampoco tenemos duda en que hay propuestas muy pragmáticas que tendrán un peso específico en el estilo de gobernar y marcarán una sensible diferencia con lo que hemos visto hasta hoy. Con toda seguridad decimos que las aristas más radicales del Movimiento que representa la opción puntera se han ido limando en estas últimas tres contiendas electorales, por ello el coctel tan disímbolo que presenta, por eso el pronunciamiento a su favor de personajes y sectores que antes no lo habrían hecho, por eso la cargada que arriba desde cualquier signo político o credo social. Digamos que se ha mediatizado la propuesta en aras de ganar la presidencia.

Sin embargo, los que sí son un peligro para México son quienes abonan para el linchamiento mediático del “Mesías Tropical”, del “Lagarto de Macuspana”, de “Lopitos”, en fin, pongan ustedes cualquier epíteto que hayan escuchado y piensen en quiénes y desde dónde han acuñado ese desprecio. No son del populacho quienes han acuñado esas descalificaciones, vienen de expresidentes, de intelectuales “orgánicos”, del CISEN. Los orígenes del desprecio, hacia el candidato y sus seguidores, definen en mucho su peso y función  social.  

Los estrategas del miedo actúan de forma irresponsable, con la edición de fotos, notas y videos que pretenden ser informativos y en realidad están hechos con la intención de aterrar a la población sobre la posibilidad de un cambio político en el país. Aquí se enmarcan las supuestas ofensas del candidato puntero a las fuerzas armadas, por ejemplo, con frases descontextualizadas. Con la falaz premisa de que es el “sentir de la tropa” abonan argumentos para que las fuerzas ligadas al fascismo promuevan asonadas militares en contra de la democracia. Tampoco creemos que vayan a prosperar, pero uno se equivoca muy seguido. No podemos actuar “inocentemente” promoviendo y defendiendo este tipo de discursos que ya mostraron, en Chile, en Brasil y otros países, su potencial autoritarismo armado y “legal”.

No es lo mismo el rencor social que se expresa vehementemente en las redes sociales, son ciudadanos motivados por el coraje de ver lo que a ojos vistos sucede y lo expresan de diferentes maneras, con memes y leyendas que contienen información como la que se enlista: “ Las masacres de 1968 y 71, el fraude electoral de 1988 y el robo de la partida secreta de Carlos Salinas, la venta de la Banca Nacional, las mineras y las telecomunicaciones, los aumentos al IVA, la aprobación del rescate bancario convertido en deuda pública, llamado FOBAPROA; las masacres de Acteal y Aguas Blancas, el asesinato de Colosio, las devaluaciones del peso, los desvíos del erario y lavado de dinero y asociación delictiva de Javier Duarte, Roberto Borge, César Duarte, Andrés Granier, Mario Villanueva, entre otros. Los 300 mil muertos, los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, la masacre de Tlatlaya, las casas blancas de Peña y Videgaray, las fosas clandestinas a lo largo del país, los 25,648 mexicanos desaparecidos en la última década, los 125 periodistas asesinados y 20 desaparecidos, los feminicidios”. En fin, la lista de afrentas parece interminable.

Es decir, afirmamos que no es lo mismo la expresión desde abajo, casi espontánea, dispersa y a veces difusa con quienes desde arriba, desde el CISEN, Gobernación, las grandes corporaciones, fundaciones y partidos hacen causa común para, una vez más, burlar la voluntad popular o al menos intentarlo. Se proponen crear bolas de nieve que crezcan con la ignorancia y la conveniencia para arrasar con lo que les estorbe.

Hay fuerzas interesadas en que México siga por esa ruta. Que haya impunidad. Por eso abonan escenarios por desestabilizar un proceso y una sucesión si no les es favorable. Un poco de sentido común por favor. No nos importa por quien vayan a votar. Pero sí nos indigna que ofendan a la ciudadanía, que se expresen  con improperios de los seguidores de unos u otros. Nos ofende la “inocencia”, de gente inteligente, con que se abonan caminos hacia el fascimo, el magnicido o, cuando menos, a la desestabilización del país por los que no obtienen, de las elecciones, el poder que están dispuestos a no dejar, a tomar a toda costa, sin importarles lo que abajo suceda.

Un llamado a todos para reflexionar a quiénes conviene, en este momento, una polarización que abone caminos que no merecemos recorrer. Estos ambientes electorales no merecen la pena del distanciamiento entre los de abajo sin rehuir al debate. Mesura e inteligencia les pedimos a los otros, y a nosotros.   

lunes, 9 de abril de 2018

jueves, 22 de febrero de 2018

La verde lágrima de Isis Samaniego

La verde lágrima de Isis Samaniego
Artemio Ríos Rivera

Todo verdor perecerá
dijo la voz de la escritura
como siempre
implacable
                                                                                                                             Mario Benedetti

Aunque no se trata de un color primario, el verde es fundamental para la vida, por eso ha estampado de color a la poesía, o quizá el verde ha sido coloreado por los mundos que emergen de las voces poéticas, que se expresan en los escritos de diferentes vates.

Es necesario decir que el eco del color viene de lejos, de una larga y prolífica tradición poética. Para Octavio Paz, en “Escrito con tinta verde”, en esta combinación de azul con amarillo está la tinta que crea jardines, selvas, prados y follajes; la palabra en Paz implica a los árboles y al cielo que tiene un verde tatuaje de estrellas.

Para el poeta chileno Barattini, la alusión es a la verde calma, al corazón verde, el alma o la ilusión verdes, que no son de ese color porque necesariamente sean inmaduras.

Como no evocar el romance del granadino Federico García Lorca: Verde que te quiero verde. Verde es el viento; verdes las ramas. Verde la carne, el pelo y, sobre todo, las barandas desde donde se mantiene la vigilia del sonámbulo.

Y así, la tradición nos trae a “La musa verde” de Gutiérrez Nájera. El soneto amoroso de Neruda, donde en el verde mar, el verde frío y la rama verde, hacen las olas del ponto. Gabriela Mistral, cuando habla del  verde danzador: esta tonalidad es el verde-trébol, verde-oliva y verde limón.

Siguiendo esta veta de la tradición poética, para Isis Samaniego el verde es remembranza, es refrescarse en la infancia que habita en un locus amenus, en el lugar idílico del origen, de la infancia. Por eso Antonio Orihuela, al atisbar la verde lágrima de Isis, ha “visto a un niño que no quería crecer”. Así lo corrobora el poemario en cuestión:

Me gustaba explorar las entrañas del monte trepar los árboles gigantes de zapote rescatar mangos crudos a punto de desprenderse al vacío salvarles de caer al precipicio para cortarlos en tiritas y como un caníbal devorarlos con todo y piel. Eran los años de batallas contra árboles-monstruo que con seis brazos nos sacaban los ojos y las palabras, ahogadas palabras de niños solitarios.

No importa que en esa campiña las puertas y ventanas fueran azotadas, en las tardes, por un ventarrón y que el sonido del relámpago sonara “al caer la lluvia en pesados goterones”, las inclemencias climatológicas no implican semas negativos, siguen siendo la descripción del paraíso habitado por niñas blancas, abuelos músicos, abuelas cocineras, perros que ladran, madres y padres, hombres que caminan pensativos, señores gruñones que educan.

Pero el paraíso no es en sí mismo, la luz no se reconoce sin su antípoda: la oscuridad. Por eso aparece la gota que desborda al ojo, la tinta verde que ha devenido en lágrima. La lágrima no sólo es el “erotismo en estado puro”, como lo señala Juan Becerra Hernández. La lágrima también puede interpretarse como llanto.

Adan y Eva tuvieron consciencia del paraíso al ser expulsados del lugar, las razones no importan. En la expulsión se reconoce la pérdida, en el abandono, la orfandad. Así se expresa Isis Samaniego en Verde Lágrima:

A mis escasos seis años ya sufría el desamor, el abandono de mis padres dejó herida honda en mis huesos infantes mas seguía creciendo como la yerba mala; estos ojos siempre estuvieron presos de lágrimas y despedidas, se fueron los abuelos se fue el perro también se fue mi primer amor. He de confesar que el dolor más grande era ya no tener perro que me ladrara.  Tu sonrisa con los años igual desapareció.

Mario Benedetti, autor del epígrafe con que inicia este escrito, nos propone que “aunque las escrituras/no lo digan/todo verdor/renacerá”, por eso, a pesar de que “Dios ha olvidado los mares”, es en ese descuido del creador que la voz poética renace para cerrar el universo de Verde Lágrima.

Crecí sin padre, balsa a la deriva barco de papel deshecho por la lluvia anegado de tormenta; nací a la orilla de tu brazo al amparo de tu trueno mar del golfo heredé tus partidas las travesías los mapas el caudal de tus sueños.



Samaniego, Isis (2017). Verde lágrima. BUAP. México. Colección Extra(e)ditados.


lunes, 4 de diciembre de 2017

Un libro que se arriesga: Construir nuestra voz

Un libro que se arriesga: Construir nuestra voz
André Cisnegro




Algunos críticos mexicanos actuales desestiman la lectura como un agente de transformación benigno. Sin embargo es la lectura la base para el aprendizaje de modos posibles para desarrollar futuros conocimientos en la práctica de la vida. "Aprender" es una metáfora de conocimiento, es verdad, por lo cual, cualquier teoría necesita llevarse a la experimentación para generar un "saber".


Bajo esta premisa, la praxis cual principio, Artemio Ríos y Sandra Ortiz se lanzan en la odisea de crear en las aulas un método que sea funcional para integrar a los alumnos al ejercicio de reflexionar y atender el discurso de otros, desarrollando ellos mismos un propio enfoque de la realidad. Es decir, no sólo buscan "generar lectores" para mejorar una estadística institucional, sino que se arrojan a plantear un movimiento en la psique del alumno al ponerlo en el ángulo del creador. Es así como surge Construir nuestra voz, un compendio del trabajo de esta dupla de maestros experimentales, y de los alumnos que han realizado un bestiario de alebrijes y otras piezas poéticas, a modo de artefactos en proceso.



Este es un libro que se arriesga a proponer, desde lo didáctico una metodología para promover la lectura de poesía en aulas, y que en esa complejidad que es volver al alumno un lector que escribe, reflexiona, lee y reescribe, completa un ciclo donde leer es también crear, crearse. Útil, más que útil, para todos los que enfrentan estos retos. Maestros, promotores de lectura, poetas. Cisnegro ] lectores de alto riesgo [ gustoso edita, expone esta obra realizada por Artemio Ríos y Sandra Ortiz, con los valiosos textos introductorios de Oralia Bonilla y María Victoria Reyzábal. Construir nuestra voz. Estrategias y evidencias de lectura y escritura (Cisnegro, 2017), es un libro que es herramienta, arma y objeto estético a la vez. Imagen de portada de Orlando Díaz.

Video del Ejido San José

Evidencia a mitad del proceso...